Belsunce: perito aportó más confusión por manchas de sangre

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La experta que realizó los peritajes genéticos en la causa por el asesinato de María Marta García Belsunce aseguró ayer que no se puede determinar si las manchas de sangre que pertenecen a dos hombres y a una mujer halladas en la casa de la víctima corresponden al día del crimen.

Se trata de María Mercedes Lojo, jefa del laboratorio de ADN de la Asesoría Pericial de la Suprema Corte bonaerense, quien fue la única testigo en declarar ayer ante el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de San Isidro en el juicio por el encubrimiento del crimen.

Lojo -quien dijo hacer 500 estudios de ADN por mes en su trabajo-, ratificó que en algunos rastros colectados en la casa del matrimonio Carrascosa del country Carmel de Pilar se encontraron perfiles genéticos de al menos dos hombres y una mujer que no es la víctima, pero también dejó claro que no se puede precisar ni en éste ni en otros casos de cuándo son esos rastros.

«No se puede datar el rastro. No se puede hablar de temporalidad. Pudo haberse lastimado una persona, cayó una gota de sangre y permanecer por años», dijo la genetista. La especialista también remarcó las dificultades que presentaba esta causa por el hecho de que el levantamiento de rastros se hizo días después del asesinato «en el lugar del hecho, pero no en la escena del crimen».

Visión

«En una escena del crimen uno tiene una visión de lo que sucedió: observa la posición del cadáver, dónde están las manchas y se puede hacer una reconstrucción. El lugar del hecho es el lugar donde sucedieron los hechos pero en este caso no existe más una escena del crimen», explicó.

De esta manera, Lojo relativizó la creencia de que los ADN encontrados pertenecen a los asesinos de María Marta, como piensan las defensas de los imputados, luego de que todos los cotejos realizados en la causa con los sospechosos -incluidos los familiares imputados en este juicio- dieron resultado negativo.

Rastros

Los rastros genéticos encontrados en la casa que ratificó Lojo son: sangre de María Marta mezclada con un perfil genético minoritario masculino en la parte inferior de un cuadro que estaba en la antesala de su dormitorio; dos perfiles masculinos distintos en una viga del baño; sangre de una mujer que no es la víctima en un trozo de alfombra de la habitación y un perfil masculino en una huella de sangre de una mano que había en una pared del cuarto.

A preguntas del abogado Roberto Ribas, defensor de la masajista imputada, Beatriz Michelini, Lojo aseguró que es «técnicamente posible» una contaminación de la escena del crimen con esas manchas, pero aclaró que «no lo hace nadie» y que eso «sólo lo hacen en las novelas».

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