18 de febrero 2010 - 00:00

Berlín puso el acento en el tema musulmán

Julianne Moore, centro de las miradas ayer en la Berlinale: presentó, fuera de competencia, el film «The Kids Are All Right».
Julianne Moore, centro de las miradas ayer en la Berlinale: presentó, fuera de competencia, el film «The Kids Are All Right».
Berlín - Julianne Moore se convirtió ayer en el centro de atención de la Berlinale con la presentación (fuera de la competencia oficial) de su comedia «The Kids Are All Right», un retrato poco convencional de los entretrlones de una familia moderna dirigido por Lisa Cholodenko. Mientras, en el día del homenaje a la actriz alemana Hanna Schygulla, la musa de Fassbinder, compitieron en la carrera por el Oso de Oro «Shahada», ópera prima del afgano-alemán Burhan Qurbani, y «Cómo terminé este verano», del ruso Alexei Popogrebsky.

«Shahada» (La fe) es una historia sobre tres jóvenes musulmanes de Berlín cuya fe y valores espirituales se ven sometidos a una dura prueba en la sociedad alemana contemporánea. Qurbani, nacido en Alemania de padre afganos, explora en su primer largometraje las contradicciones y problemas de Maryam (Maryam Zaree), Ismail (Carlo Ljubek) y Sammi (Jeremias Acheampong), dentro y fuera de la comunidad musulmana de Berlín.

Maryam vive como una despreocupada muchacha alemana hasta que queda embarazada y decide abortar. Su padre es el imán de una mezquita berlinesa. Ismail, de origen croata, es un policía casado. Su vida es normal hasta que se enamora de una musulmana que lo lleva a separarse de su mujer. Sammi es de origen nigeriano y trabaja en la pescadería de un gran supermercado donde un joven alemán se enamora de él. Aunque al principio trata de negar su homosexualidad, según él no compatible con el islam, poco a poco, tras pedir consejo al imán --»idealmente tolerante»-- aceptará su diferencia.

«Mi película no es un drama social ni un documental. Quise llevar a los personajes hasta los límites de lo que podían soportar. Saber cómo debían comportarse con sus creencias. Yo soy musulmán y soy alemán y hay mucha parte de mi propia vida en el filme, mis interrogantes, saber si soy o no un buen musulmán, si aquí en la Berlinale debo tomar agua o champaña. Hoy beberé una copa de champaña», declaró Qurbani.

Los temas planteados en «Shahada» --la religión del Corán, la homosexualidad y la emancipación de las mujeres musulmanas-- atrajeron a los periodistas alemanes que hicieron muchas preguntas durante la rueda de prensa que siguió a la proyección. «Los musulmanes no son sólo los árabes barbudos. Cada país define el Islam. En Alemania no sólo hay musulmanes turcos y árabes, también hay nigerianos y bosnios. Dios ama todos los colores, todos los rostros, la diversidad», declaró Qurbani.

«Ser un homosexual musulmán es difícil en muchos países. Y también lo es en Alemania. Mi film es sobre la tolerancia, la posibilidad de aceptar que cada quien sea feliz a su manera. El amor es general y no se puede restringir a una sola forma», añadió. Qurbani reconoció que sólo será mediante la educación, la información y el diálogo crítico como se podrá luchar contra el oscurantismo y la radicalización de algunas corrientes del islam.

«La comunidad musulmana debe salir ella misma del oscurantismo. Debemos preguntarnos porqué rezamos cada día, ese es el trabajo de los hombres instruidos», dijo, y añadió que esperaba que su film tuviese una gran difusión, sobre todo en las escuelas alemanas. «La intolerancia viene de la ignorancia. Se sabe poco de nuestra religión. La gente tiene miedo de los musulmanes, sobre todo por lo que lee en los medios de comunicación. Sin embargo los alemanes viven rodeados de musulmanes: el chofer de taxi, el vendedor de kebab, quizás el psicólogo, o el dentista. Mi película es contra del miedo, contra los malentendidos», recalcó.

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