31 de agosto 2009 - 00:00

Bicentenario sin default: faltan u$s 4.400 millones

Bicentenario sin default: faltan u$s 4.400 millones
Las necesidades financieras de la Argentina para 2010 no parecen tan agobiantes como en los últimos años. Según distintas estimaciones de consultoras privadas, el número oscilaría entre u$s 3.000 millones y u$s 4.400 millones, cifras un tanto por debajo de los vencimientos de este año. Claro que esto es sin tener en cuenta el rojo de las provincias, cada vez más agobiadas en sus cuentas.

En lo que va de 2009, la Argentina desembolsó de los vencimientos en dólares u$s 4.500 millones y, en los meses que quedan, le resta abonar alrededor de u$s 1.000 millones del cupón PBI, según explicó Ramiro Castiñeira, economista de la consultora Econométrica.

«El mercado está sintiendo que los números para el año que viene no son muy abultados. Se evidencia en los bonos y en el dólar», sostuvo Miguel Kiguel. Desde su consultora, Econviews, estiman que en 2010 los vencimientos llegarán a u$s 3.000 millones, número que no incluye el rojo de las provincias y que supone que se concretan los canjes anunciados por el Gobierno. En cambio, si se incluyen los déficits provinciales, la cifra se duplica y llega a u$s 6.000 millones. «Es mayor, pero es manejable», dijo optimista Kiguel.

Para Castiñeira, los vencimientos de deuda pública en dólares del año próximo llegarán en neto (es decir, sin contabilizar los compromisos dentro del propio sector público) a u$s 4.400 millones. «Es muy distinto que en 2001, cuando trepó a u$s 10.000 millones», ejemplificó. De los u$s 4.400 millones (que suponen una reestructuración del 75% de la deuda con organismos internacionales), la mayor parte corresponde al vencimiento del Boden 2012, por u$s 1.900 millones en capital y, en intereses de este bono y del Bonar se irían u$s 500.000.

El viernes el FMI giró al país u$s 2.500 millones en concepto del aumento de capital que el organismo aportó a todos los países que lo conforman frente a la crisis financiera internacional, tal como lo decidió el G-20 en abril en Londres. Estos fondos frescos que recibe el Tesoro (que no son parte del posible acercamiento del Gobierno con el FMI y que no implican dar nada a cambio), de utilizarse para pago de deuda (uno de sus posibles usos), aportarían parte de los dólares necesarios para lo que resta de los vencimientos de 2009 y, también, para parte de 2010. Según razonó Castiñeira, quedarían u$s 1.500 millones para el año próximo, por lo que sólo faltarían conseguir u$s 2.900

millones. «En el peor de los escenarios, aun cuando los dólares que ingresen por el superávit comercial se esfumen con fuga de capitales, tal como ocurrió en los primeros meses de este año, la brecha no pondría en jaque ni a la economía ni al Banco Central», indicó Castiñeira.

El año pasado la fuga de capitales alcanzó los u$s 23.000 millones. Y, en los primeros trimestres de 2009, continuó fuerte la salida de divisas, en torno a u$s 2.000 millones por mes. Sin embargo, en agosto mermó la demanda del billete verde: se habrían esfumado «sólo» u$s 800 millones.

María Iglesia

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