Objeto social: " Elaboración y comercialización de vinos".
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Había comenzado el año diciendo: "Para el nuevo ejercicio esperamos incrementar las operaciones en ambos mercados (el local y el externo) y mejorar la rentabilidad". Tres meses atrás habíamos comentado que lejos de esto, en lo fabril y lo económico, mostraba otra cosa. Ahora, con nueve meses, la situación sigue sin mejorar. Si comparamos contra lo sucedido doce meses antes, su producción de cajas de vino se incrementó 1% a 7.604.171 mientras las ventas locales se redujeron 7% a 2.603.352 (mínimo desde 2004) y las exportadas 10% a 3.233.844 (mín. desde 2010). En metálico esto son ventas locales por $1.389,9 millones y externas u$s68.411,7 millones, 43% más y 3% menos respectivamente que en 2016. El saldo son ventas totales por $2.519 millones, 26% más que un año atrás con lo que supera la inflación del periodo (24%). Su problema mas significativo surge a partir de aquí: los costos se dispararon 41%, con lo cual el bruto, de $1.045 millones resulta apenas 10% mayor al de un año antes (el margen, 41%, es el menor en al menos un lustro). Si bien la vemos controlando los gastos (+12%), en particular los de comercialización (+9%) que son los más significativos, el operativo queda en $493 millones, apenas 8% más que lo logrado el año previo. Esto lo atempera con los resultados financieros (+89% o $60 millones), en especial lo que obtiene por diferencia de cambio, arribando tras el aporte de las asociadas a un "pre tax" de $554 millones que luego de la mordida fiscal le significa un neto de $360.304.996, 14% más que lo logrado en el nonamestre 2016 o 20% más que lo de 2015. Este comentario puede dar la idea de un nonamestre no demasiado bueno, pero es importante tener en mente que en dólares libres el resultado es el tercero mayor en al menos 15 años y el patrimonio el segundo mayor (sólo lo superó 2016).