Bolivia analiza la posibilidad de cerrar temporalmente un sector de la extensa frontera de 773 kilómetros con la Argentina a causa del brote de gripe porcina que golpea al país, informó ayer el ministro de Salud local, Ramiro Tapia.
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«Nos preocupa lo que está ocurriendo en la Argentina», donde el virus A (H1N1) ya ha causado 60 muertos, dijo Tapia, quien aseguró que espera comunicarse con su par argentino para verificar «la magnitud» de la pandemia en el país. La primera medida es «redoblar número de médicos en la frontera, en ese sector (del límite con Tarija), pero si nosotros vemos que los casos siguen viniendo de la Argentina, habría que cerrar la frontera por unos tres, cuatro o cinco días para evitar la propagación del virus», agregó.
Con «más de cien mil casos y con fronteras tan grandes que tenemos en Tarija (y también en Potosí), debemos redoblar los esfuerzos», precisó. Los casos de gripe porcina en Bolivia continúan creciendo sin cesar y ayer llegaron a 393 los infectados, 74 más que el día anterior. El mayor número de contagiados radica en Santa Cruz, con 219 casos positivos.
A partir de hoy «los conductores (de transporte público) están obligados a repartir barbijos y alcohol en gel a los pasajeros», anunciaron las autoridades de salud de Santa Cruz. El brote epidémico en siete de las nueve regiones de Bolivia, siendo las dos excepciones Beni y Pando, ha obligado a las autoridades a tomar medidas como la restricción de actos públicos masivos.
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