El conteo realizado por el Órgano Electoral Plurinacional (OEP) se realizaba con lentitud al cierre de esta edición. En tanto, medios de comunicación bolivianos daban cuenta de sondeos de boca de urna donde se marcaba una tendencia cercana entre las dos opciones.
De acuerdo con la encuestadora Equipos Mori, el "No" logró 51% contra un 49% del "Sí, mientras que Ipsos registró 52,3% y 47,7% respectivamente.
La presidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Katia Uriona, consideró que la jornada de votación "se desarrolló con absoluta normalidad", exceptuando un "caso aislado" en Santa Cruz (este), donde unos electores molestos por los retrasos quemaron urnas electorales vacías. Allí, la consulta se realizará el 6 de marzo por lo que los resultados totales oficiales estarán disponibles después de esa fecha.
A pesar de incidentes aislados, la misión electoral de Unasur dijo en un comunicado que valoraba que "la votación se haya desarrollado en un clima de absoluta tranquilidad". El jefe de la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), el expresidente dominicano Leonel Fernández, consideró también que el proceso transcurrió "normalmente".
En La Paz hubo un forcejeo entre ciudadanos opositores y otros simpatizantes del oficialismo cuando el vicepresidente Álvaro García Linera sufragaba en un recinto de votación, algo usual en las jornadas electorales bolivianas. Un grupo expresó a gritos su oposición a la reforma constitucional. "Nosotros venimos del pueblo, acatamos lo que diga el pueblo, estaremos con lo que el pueblo vaya a manifestar. Ese fue siempre nuestro comportamiento", dijo el vicepresidente a periodistas.
Temprano, Morales, el primer indígena en gobernar el país, sufragó en la región cocalera del Chapare, zona central, desde donde saltó a la política tras ser dirigente de los agricultores.
"Mi gran deseo es que podamos batir el récord de 2009 en el que participó un 95% (de los electores). Quisiéramos ahora pasar esa cifra, sería un día histórico que por primera vez con el voto del pueblo se modifique la Constitución y saber si me quieren o no", dijo.
En una consulta en la que el voto es obligatorio, unos 6,5 millones de bolivianos estuvieron habilitados para sufragar sobre la reforma de la carta magna para habilitar a Morales a presentarse a un cuarto mandato (2020-2025). Otros 300.000 bolivianos lo hicieron en el exterior.
Hasta la semana pasada los partidarios y detractores de la reforma constitucional estaban empatados en las encuestas, pero acusaciones de tráfico de influencias contra Morales cambiaron la situación. El mandatario se vio afectado ante un escándalo por supuesto tráfico de influencias en favor de la empresa china CAMC, en la que su expareja, Gabriela Zapata, trabaja como gerente comercial.
| Agencias AFP, EFE, Reuters, DPA y ANSA |



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