Fernando Azevedo e Silva, quien ocupó el cargo de jefe del Estado Mayor, se venía desempeñando como asesor del presidente del STF. Se consolida así el carácter castrense del nuevo Gobierno.
APOYO. El general retirado Azevedo e Silva fue respaldado por el Ejército.
Brasilia - El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, eligió ayer al general retirado del Ejército Fernando Azevedo e Silva como ministro de Defensa, sumando a otro militar al Gabinete y desatando el entusiasmo de las Fuerzas Armadas por la presencia de sus hombres en el Gobierno.
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Bolsonaro anunció su decisión vía Twitter: "Buen día! Comunico a todos la selección del General del Ejército Fernando Azevedo e Silva para el cargo de Ministro de Defensa".
El general se retiró a fines de agosto como Jefe del Estado Mayor del Ejército y desde entonces ha sido asesor especial del presidente del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, José Antonio Dias Toffoli.
El magistrado reveló que conversó con Bolsonaro sobre la designación de su colaborador a cargo de Defensa y, para analistas, la elección fue vista como un intento de acercamiento al integrante del máximo tribunal, luego de las amenazas de cerrar el STF..
Azevedo e Silva pertenece a un grupo de generales retirados que respaldaron la candidatura presidencial de Bolsonaro en nombre de la lucha contra la endémica corrupción política en la mayor economía de América Latina. Otros trabajaron activamente para transformarlo en candidato, como informó de forma exclusiva Ámbito Financiero.
Ese grupo de exaltos mandos militares está encabezado por el general retirado Augusto Heleno, a quien el ultraderechista originalmente había nombrado como su futuro ministro de Defensa. Pero la semana pasada, optó por convertirlo en su asesor de seguridad nacional. El vicepresidente electo es el general retirado Hamilton Mourao, quien fue destituido del mando en 2015 por criticar al entonces Gobierno del PT y luego ofreció una defensa pública de las intervenciones militares si los tribunales no castigan a los políticos corruptos.
"Estoy feliz de la vida", reaccionó el polémico jefe del Ejército, Eduardo Villas Bôas, de acuerdo al diario Folha de Sao Paulo, quien había sugerido un civil para esa cartera cuando se reunió con el mandatario electo la semana pasada para mantener un equilibrio en el Gabinete.
"Es un hombre con mucha experiencia. Fue una pieza clave en el desarrollo de los Juegos Olímpicos. La elección no podría haber sido mejor", agregó.
Azevedo e Silva estuvo a cargo de la seguridad durante las Olimpíadas de 2016.
Con la designación, el ultraderechista mantiene a un militar en el ministerio de Defensa, costumbre que inició el Gobierno de Michel Temer con el general Joaquim Costa e Silva.
Se espera que Bolsonaro nombre al general retirado Oswaldo Ferreira, exjefe del cuerpo de ingenieros del Ejército, como su ministro de Transporte buscando mejorar la deteriorada infraestructura nacional.
El respaldo de los militares y la cantidad de oficiales en retiro en el gabinete de Bolsonaro aumentaron la preocupación acerca del rol desmedido de las Fuerzas Armadas en el próximo Gobierno. También ha encendido las alertas las frecuentes intervenciones del jefe del Ejército en temas de actualidad política. El lunes, por ejemplo, reconoció haber presionado "en el límite constitucional" al STF para que no excarcelara a Lula da Silva.
Para hoy se espera el nombre del canciller. "Puede ser un gay también", dijo Bolsonaro, famoso por su homofobia.
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