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Bomba de Avellaneda
Juan Carlos Olave está en el piso aturdido, tras caerle cerca una bomba de estruendo.
En ese preciso momento, una bomba de estruendo cayó cerca de Juan Carlos Olave, quien quedó tendido y atur-dido en el piso. Sucesivamente, cayeron dos más, y el árbitro Saúl Laverni, tras consultarle al arquero si podía seguir, suspendió rápidamente el partido por «falta de garantías», según su propio informe.
«No se podía seguir de ninguna manera. Olave me dijo que estaba aturdido, pero de cualquier manera no se podía seguir. Era un peligro para todos, jugadores, árbitros y los hinchas de los dos equipos», afirmó Laverni.
A su turno, el técnico de Independiente, Américo Rubén Gallego, sostuvo: «Estamos peleando el descenso y hacen esta boludez», molesto y, a la vez, resignado.
Mientras que el presidente de Belgrano, Armando Pérez, manifestó: «Nosotros vinimos a jugar y no vamos a pedir nada, aceptaremos lo que decida el Tribunal de Disciplina de la AFA, pero que quede claro que estamos con Javier Cantero en la lucha contra los violentos. Me da mucha pena que pase esto en el fútbol argentino. Ahora nos solidarizamos y vamos a esperar».
A todo esto, la AFA esperará el informe del árbitro, pero la idea es «reprogramar el partido en dos tiempos de 23 y 22 minutos».
Además, los usos y costumbres del Tribunal de Disciplina es que los partidos se jueguen. Por lo tanto, adelantaron que habrá «una severa sanción disciplinaria para Independiente, amonestaciones y multa económica, pero no quita de puntos».
Ricardo Bochini, ídolo del club local, atacó el accionar de la Policía de la provincia. «No sé si esto está armado, pero acá hubo inacción», denunció.
Más allá de lo que dijeron los protagonistas, la realidad es que éste es un mensaje contra Cantero, el presidente de Independiente.
La gente, los verdaderos hinchas del «Rojo», también dieron el suyo: un total apoyo a Cantero, repudio a los barras bravas e insultos para Julio Comparada, el extitular de la entidad de Avellaneda.
El primer cántico de los simpatizantes que no causaron disturbios fue: «Bebote (Pablo Álvarez, el jefe de la barra), vos sos hincha de Racing».
Inmediatamente, se escuchó otro: «Comparada botón, sos un hijo de puta, la puta madre que te parió».
Los hinchas le recriminaron a Eduardo Villalba, presidente del bloque de representantes de los socios, que permitiera que «esto pasara».
Finalmente llegó el apoyo a Cantero. Pero la historia empezó con la bomba de estruendo que se tiró desde la tribuna donde estaba la barra brava.
Con Olave tirado en el campo de juego, comenzaron las corridas en la tribuna Norte, la que da a la pileta. No sólo eso: hubo golpes de puño entre los propios hinchas. Fue el final de una noche caliente, una que no le permitió a Independiente salir de la zona de descenso, cuando tenía todo -menos hasta ese momento el resultado parcial- para conseguir el objetivo.


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