El hombre entraba a un kiosco de Villa Lugano a comprar un alfajor y se encontró con que estaban asaltando el local.
Un bombero de la Policía de la Ciudad fue atacado a balazos por tres delincuentes en momentos en que compraba un alfajor en un kiosco ubicado en el barrio porteño de Villa Lugano y pese a recibir seis disparos salvó su vida y permanecía ayer internado en el hospital Churruca tras ser intervenido quirúrgicamente.
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El hecho ocurrió el sábado pasado alrededor de las 7 en la avenida Castañares al 4500 y la víctima fue identificada como Juan Simón Dargenton, un hombre de 30 años que trabaja en el cuartel 10 de Lugano en comisión en el cuartel 2 Patricios.
Simón Dargenton llegó al lugar a bordo de su moto y se bajó de su vehículo para comprar un alfajor en un kiosco. En momentos en que esperaba que lo atiendan, el hombre fue sorprendido por tres delincuentes que lo abordaron con intenciones de robo.
Los delincuentes, que empuñaban armas de fuego, en pocos segundos golpearon al bombero y le quitaron la mochila que traía en su espalda.
Cuando vieron que tenía una credencial y el arma reglamentaria que lo vinculaba con la Policía de la Ciudad dispararon contra el hombre, a pesar de que ya le habían quitado la mochila y la billetera.
El bombero cayó al piso mal herido y comenzó a pedir para que alguien lo auxilie, mientras que los delincuentes se dieron a la fuga.
Al lugar arribó personal policial y cuando se desvanecía el bombero, tal vez pensando que se moría, le alcanzó a decir al uniformado: "Por favor, decile a mi mamá que la quiero mucho".
Las imágenes fueron captadas por una cámara de seguridad, donde se observa que el bombero nunca se resistió al robo.
El efectivo fue trasladado de urgencia al Hospital Churruca, donde fue operado y permanecía anoche internado, aunque estaría fuera de peligro.
Fuentes policiales informaron que el bombero recibió seis impactos de bala en su cuerpo que le provocaron heridas en su mano izquierda, la clavícula y el tórax.
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