16 de junio 2009 - 00:00

Bonos argentinos pueden sobrevivir

El fuerte descenso de más del 2% de Wall Street, unos meses atrás, hubiera preocupado.

En estos momentos, la caída trae otra clase de tensión. La de los que están fuera del mercado y están esperando alguna baja para ser parte del movimiento que ha dejado fuertes ganancias a los inversores más arriesgados.

Este humor que rige al mundo estará presente en la Argentina, donde en estos momentos hay una lista que espera una baja de los precios para entrar a los bonos en dólares.

Si algún damnificado del fondo Madoff hubiera aceptado el préstamo del Santander Río como indemnización y lo hubiera colocado en la Argentina en los Boden 2015, habría salvado su capital original y logrado ganancias. Las crisis dan revancha.

Por todos estos antecedentes, la caída de los mercados no parece que dañará a los bonos locales en dólares.

Tampoco influirá en los precios del dólar, porque el Banco Central tiene resto para controlarlo. Lo que puede acelerar esta caída de las Bolsas internacionales y de las materias primas es la salida de dólares del país.

Ésta es la parte más vulnerable del mercado financiero, a pesar de que el dólar no es rentable porque ha dado menos ganancias que el plazo fijo. Pero el que compra dólares no piensa en ganar, sino en cubrirse, y la estrategia del Banco Central lo favorece porque compra las divisas a un precio conveniente. Los más sofisticados hacen plazos fijos y toman seguros de cambio. La buena performance de los bonos nominados en dólares ha sido otro soporte para el mercado de cambios. Los Boden en dólares se pueden comprar en pesos en la plaza local. El inversor que optó utilizar sus pesos para adquirir Boden, en lugar de dólares billete, está celebrando ganancias de casi un 70% en dólares en dos meses y medio.

Por supuesto que estos sorprendentes retornos tienen costos. Nadie puede imaginar que haya inversiones en el sector productivo o en el inmobiliario cuando en el mercado financiero se están consiguiendo semejantes rentas. También afecta al consumo, porque se postergan gastos para lograr ganancias.

La bonanza de los bonos no significa que se recuperó la confianza en el país, sino que se aprovecha una circunstancia que a futuro va a ser desfavorable. El auge de los bonos en dólares comenzó el día en que se estatizaron los fondos de las AFJP.

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