30 de octubre 2013 - 00:00

Bonos bajan; el riesgo-país subió el 3%

Los activos argentinos que cotizan en Wall Street entraron en modo de "pausa" tras la espectacular suba que habían tenido desde las elecciones primarias, con mejoras prácticamente ininterrumpidas hasta las elecciones legislativas. Pero en las dos jornadas siguientes a las elecciones, y particularmente ayer, no sólo se tomaron un descanso sino que en algunos casos hubo retrocesos significativos. Algunos bonos, especialmente los del tramo más largo de la curva, llegaron a caer un 2%, como sucedió con los Discount y Par. También hubo fuerte caída en los valores de los ADR, es decir, las acciones argentinas que se transan en Nueva York, lo que evidenció una clara toma de ganancias por parte de fondos extranjeros.

Así como la gran suba que se registró desde el 11 de agosto fue fogoneada por compras de inversores del exterior, tal como se comprobó con el gran aumento del volumen negociado (en algunas especies se llegó a operar cinco veces más que antes de las PASO) , ahora se dio el efecto inverso. Es decir, que se notó la retracción de inversores extranjeros, que prefieren moverse con más cautela. Además, la caída generalizada de papeles argentinos contrastó con una jornada favorable para el mercado neoyorquino, con suba en todos los indicadores, e incluso la estabilidad que mostró la tasa a diez años de los bonos del Tesoro (finalizó en 2,51% anual).

Ayer este diario publicó distintos research de bancos de inversión que justamente recomendaban esperar los próximos pasos del Gobierno antes de seguir apostando. Y claramente ya nadie prevé que se sostenga la suba tan repentina que se observó entre agosto y fines de octubre. Se aguardan, en ese sentido, señales concretas respecto a una mayor apertura y si se tomarán medidas que permitan recuperar el acceso a los mercados internacionales. En ese marco, indudablemente metió ruido el fallo de la Corte Suprema que consideró constitucional la ley de medios. "Veremos si el Gobierno opta por tomar nuevamente una actitud muy agresiva con este tema, porque es un asunto que los inversores siguen de cerca. Y puede alterar la expectativa de cambios que se había instalado en el mercado", explicó Hernán Yellati, director de BancTrust.

Sin embargo, hay una distinción entre el mercado de acciones y el de bonos. En el caso de la cotización de empresas, se observa que luego de una suba que en promedio superó el 50% en dólares, con algunos papeles subiendo cerca del 150%, las posibilidades de un sendero alcista se han reducido de manera notoria. Básicamente porque la relación entre el precio del papel y las ganancias de la empresa ya se acerca a los 9 años, muy superior a los 5 años que se observaba antes de agosto. Esto significa que estando aún retrasadas, las acciones se acercan a valores más razonables que el promedio del último año (medidas en pesos, pero también en dólares).

En el caso de los bonos, la sensación es que aún queda un mayor margen para la recuperación, pero que no será inmediato. De hecho, el riesgo-país -que había caído de manera violenta en los últimos dos meses- ayer sufrió un importante rebote: pasó de 880 puntos hasta 909 puntos, un incremento del 3,2% que reflejó sobre todo la debilidad de los bonos largos que se rigen por legislación Nueva York. Como en el mercado local el Gobierno volvió con la modalidad de intervenir en el mercado de bonos para influir de manera indirecta en la cotización del dólar en el mercado informal, la mejor referencia es seguir la paridad de los títulos en Wall Street.

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