Los títulos nominados en dólares concentraron el fuego enemigo. Mientras que en la Bolsa hubo mayor selectividad. Lo peor fue Tenaris, perdió 6%.
Si bien el dólar no se inmutó por la incertidumbre que desató la victoria de Donald Trump, otros activos financieros sí sintieron el impacto, aunque no resultó dramático ni mucho menos. La peor parte se la llevaron los bonos largos en dólares, que en épocas de mayor volatilidad se comportan casi como una acción. El Bonar 2046, emitido en abril para el arreglo con los holdouts, terminó 2,5% abajo a u$s107, lejos de los u$s118 que llegó a tocar en el mejor momento de la euforia por deuda argentina.
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Este título volvió a rendir 7% anual en dólares, no muy lejos de lo que el Gobierno salió a pagar en el momento de la emisión. La debilidad que mostró la deuda emergente en la jornada de ayer indudablemente condicionan el comportamiento de estos papeles. Y también marcan un límite a la apreciación de la deuda argentina, o lo que es lo mismo muestran un piso para la tasa de interés de los títulos en dólares, al menos para los próximos meses.
El Discount 2033 fue otro afectado. A diferencia del Bonar 2046, que requiere un monto no menor a los u$s150.000 para entrar, este bono es mucho más accesible y uno de los favoritos de los inversores. Pero ayer también sucumbió ante los temores sobre el eventual impacto en mercados emergentes del gobierno que comenzará Trump en enero de 2017.
En cambio, los títulos más cortos, como el Bonar 2024 o el 2026, no sólo no se vieron afectados sino que incluso tuvieron leves subas. Esto demostró con claridad la preferencia de los inversores no tanto por abandonar posiciones en deuda argentina, sino por concentrarse en bonos de menor duración, ya que son los que tienen una volatilidad mucho más acotada. De hecho, durante la jornada se conocieron algunos informes de analistas recomendando acortar los plazos de la deuda en dólares, pero en ningún caso salir. La elevada tasa que aún pagan los bonos argentinos en relación con otras opciones en América latina los vuelve un producto aún muy apetecible. Sin embargo, complicarían los planes del Gobierno para financiarse a tasas más bajas el año próximo. Un dato que no es menor teniendo en cuenta las millonarias necesidades de fondos que hay por delante.
Día volátil
Las acciones tuvieron asimismo un día volátil, aunque el índice Merval achicó casi toda la pérdida que había sufrido en el arranque de la jornada, pero igual terminó 0,66% abajo. En ese sentido, los papeles argentinos no se despegaron demasiado del recorrido que tuvieron las acciones en Wall Street.
En el panel líder hubo mayoría de bajas, aunque también algunas acciones se salvaron. La principal fue Tenaris, con una ganancia superior a 6%, mientras que Edenor trepó otro 2%. Los bancos habían arrancado muy mal, pero terminaron bastante mejor. Hace un par de días se conoció un informe de Morgan Stanley recomendando estos papeles. El Macro, por ejemplo, finalizó 0,6% arriba y Francés subió 0,21%, pero a Galicia no le alcanzó la remontada y finalizó 1,3% abajo.
YPF terminó 2% abajo, luego del balance que arrojó pérdidas por casi 2.000 millones de dólares en el tercer trimestre. Pero se trató de una cuestión más relacionada con el ajuste del balance, que no debería repetirse en los próximos trimestres, por lo que el impacto terminó siendo acotado.
¿Qué puede pasar en las próximas semanas? El mercado estará atento a las primeras medidas económicas que adopte Trump y confirmar si las amenazas a restringir el libre comercio, afectando especialmente las exportaciones Chinas, se vuelven una realidad. También hay dudas sobre qué terminará pasando con la relación con México y el NAFTA.
En la medida que esas amenazas se transformen en realidad, el potencial efecto negativo aumentará significativamente sobre los mercados emergentes. Ayer sufrieron algunas monedas específicas, en particular el peso mexicano, y en forma parcial la deuda. Pero es evidente que se agregó un factor claro de incertidumbre que no debería ser minimizado por los inversores.
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