8 de julio 2014 - 00:37

Boudou en alerta, pero listo para encabezar el acto de Tucumán

• ALPEROVICH DIJO QUE IRÍA ZAMORA, PERO ANOCHE ESTABA TODO ENCAMINADO PARA QUE ASISTA EL VICE

Amado Boudou encabezó ayer la recepción al presidente de Armenia, Serzh Sargsian, que armó el canciller Héctor Timerman en el Palacio San Martín. El vice reemplazará mañana a la Presidente en el acto patrio en Tucumán.
Amado Boudou encabezó ayer la recepción al presidente de Armenia, Serzh Sargsian, que armó el canciller Héctor Timerman en el Palacio San Martín. El vice reemplazará mañana a la Presidente en el acto patrio en Tucumán.
Salvo una contraorden de Olivos, que hasta ayer no había llegado a sus oídos, Amado Boudou tiene todo listo para encabezar, en reemplazo de Cristina de Kirchner, el acto oficial por el Día de la Independencia que se hará mañana en Tucumán.

A pesar de que José Alperovich, el ahora peronista (y exradical) gobernador anfitrión, dijo ayer que la Presidente decidió poner al frente de los homenajes a Gerardo Zamora, tercero en la línea de sucesión, hasta anoche Boudou no se movía de su plan original: viajar mañana junto a una comitiva del Senado, a Tucumán para participar del show.

"Está todo listo: el avión, los acompañantes y la agenda"
confiaron ayer cerca del vicepresidente. Boudou, en medio de las ráfaga de malas noticias por el caso Ciccone, tuvo durante el día dos episodios que le devolvieron algo de aire interno: al mediodía fue el encargado, junto a parte del gabinete cristinista, recibir al presidente de Armenia Serzh Sargsyas y por la tarde tuvo un paso breve por la quinta de Olivos para ver a la Presidente, según confiaron anoche legisladores del PJ.

Contagio

De hecho, luego de que el foco de las noticias se centró en los dichos de Alperovich sobre la concurrencia de Zamora, al atardecer desde el Gobierno se avisó que el representante oficial será Boudou, como indica su rol de vicepresidente, aunque se modificó el esquema que pasó de una ceremonia con acto y discurso a una visita protocolar a la Casa de Tucumán.

Los rodeos en torno de quién encabezaría el acto por el aniversario de la Independencia en 1816 comenzaron el domingo cuando un parte de la unidad médica presidencial indicó que la Presidente seguía afectada por la faringolaringitis aguda -que, según dijo, se contagió de su nieto Néstor Iván- y que por eso debería permanecer en reposo, y sin actividad fuera de la quinta de Olivos, hasta el miércoles 9, inclusive.

Frente a ese diagnóstico se anticipó que la Presidente no viajaría al show de Tucumán y se avisó a los presidentes de países vecinos, como Nicolás Maduro de Venezuela y José Pepe Mujica de Uruguay, que no viajen a la Argentina. La idea primaria fue mostrar a la Presidente junto a un puñado de mandatarios latinoamericanos como un gesto de respaldo de la región a la Argentina en medio del conflicto con los fondos buitre.

Esa foto no fue posible y sin Cristina de Kirchner comenzó el zigzagueo sobre lo que decidiría la Presidente de su reemplazo en Tucumán. La duda la cristalizó, con información o con olfato, Alperovich cuando dijo que viajará Zamora a encabezar la ceremonia y no Boudou como indica el protocolo por ser el vicepresidente y quien debe, ante la imposibilidad de ella, reemplazarla.

Ayer Boudou se mostró relajado y activo. Luego del encuentro con el mandatario armenio, mantuvo una reunión en Olivos con la Presidente, Al anochecer, contrariamente a lo que se especuló durante el día, se dio por cierto que Boudou la reemplazaría en Tucumán.

Suplencias

La faringitis presidencial quedó, apenas se informó la semana pasada, bajo una sombra de dudas porque obligó a Cristina de Kirchner a suspender su viaje a Paraguay lo que la obligaba a dejar en su lugar a Boudou. Finalmente, el cuadro continuó su curso y se agravó, según la indicación del médico Jorge Ballesteros.

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