«Abonar la deuda con el Club de París va a ser una solución positiva para la Argentina. Por eso vamos a trabajar en una propuesta que sea cumplible, que nos permita crecer en el tiempo», sostuvo ayer Amado Boudou, luego de que el lunes Cristina de Kirchner anunciara el inicio de las negociaciones con este grupo para cancelar la deuda por alrededor de u$s 6.750 millones.
En declaraciones radiales, Boudou aseguró que esta operación «no va a ser una negociación como el megacanje, o la de los 80 y 90, que fueron en contra del país». A su criterio, «la tenacidad y la persistencia demuestran que cuando se defienden los intereses de la Argentina se puede conseguir aquello que algunos decían que era imposible: negociar sin FMI».
También se refirió al proyecto de Presupuesto: «Se nota que cada verano les vienen ganas de meter un palo grande en la rueda de la República Argentina, que necesita estas herramientas para seguir creciendo», acusó a la oposición.
A continuación, las principales declaraciones:
No vamos a aceptar pagar en un año en las negociaciones que están comenzando, en las que se enfocará a trabajar en una propuesta que sea cumplible, que nos permita crecer en el tiempo.
Hay un monto de capitales e interés vencidos que son u$s 6.026 millones, pero eso a diciembre de 2001 cuando fue el default. Eso es lo que va a entrar en discusión a partir de ahora. La visita de Cristina de Kirchner a la canciller alemana Angela Merkel fue clave para avanzar en la negociación con el Club de París.
La aceptación del Club de París de negociar sin la intervención del FMI significa un gran triunfo para el país y la posición que viene llevando la Argentina en todos los foros. Implica que siga mejorando el financiamiento, que baje el endeudamiento, que haya más inversión y más trabajo para las argentinas y los argentinos.
La Argentina ganó mucha credibilidad, estructuró su deuda en forma creíble, cumplió puntualmente, y por eso Japón que es el segundo acreedor con el 26,2%, Alemania que tiene el 34,2%, y el Club de París aceptaron la propuesta de negociar sin la intervención del FMI.
Durante décadas en la Argentina hubo presupuestos que sirvieron para endeudar el país, porque estaban sobredimensionados, porque tenían pautas no realistas que no se podían cumplir. El Gobierno va a usar todas las herramientas de la Constitución y la legislación para tener una administración ordenada y eficiente.
Nosotros todos los años desde 2003 hemos tenido presupuestos con pautas responsables que han permitido ir avanzado en la medida que los recursos estaban disponibles. Hemos tenido mucha prudencia fiscal, pero tenemos el piso de protección social mínimo más importante de la historia de la Argentina y de Latinoamérica.
El Presupuesto 2011 del Ejecutivo es el plan de Gobierno de la Presidente, que es articulado y concreto, con mejoras para todos los sectores. Si la visión es desarmarlo seguramente no va a ser tan útil para el país.
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