10 de diciembre 2012 - 00:00

Boudou y Gaspar Campos, tips de “pax” peronista

Amado Boudou
Amado Boudou
Todo estaba cerrado, sin fisuras. Coordinado en el mínimo detalle para evitar rispideces y sellar la «pax» peronista. Pero Santiago Carrera, el senador neocamporista, pidió que cedan a la JP la histórica casa de Gaspar Campos que habitó Juan Perón al regreso de su exilio.

«Nosotros la refaccionamos: la juventud tiene fondos», dijo, anoticiado de que el inmueble arrastra meses de clausura por su mal estado, pero desinformado de que la UOM de La Matanza, que capitanea el diputado Carlos «Ruso» Gdansky, empezó a refaccionarla.

Se prendió, además, José Ottavis, que propuso otro destino para la propiedad: un centro de capacitación. Ante lo cual, varios consejeros, entre ellos Hugo Curto, plantearon que en el temario del día no figuraba ningún punto referido sobre Gaspar Campos.

El metalúrgico de Tres de Febrero buscó un atajo para impedir que, sobre el final, la reunión del consejo del PJ bonaerense, que volvió a sesionar el viernes luego de casi 18 meses de parálisis, se desmadre y se liberen las hormonas de dirigentes que se miran de reojo todo el tiempo.

Al final, Curto y Cristina Álvarez Rodríguez, que hacía un rato había quedado proclamada como presidente del PJ tras la aceptación de la renuncia de Hugo Moyano, terciaron con una promesa: la cuestión se discutirá en la próxima reunión, algo que nadie sabe cuándo ocurrirá.

La otra miniescaramuza de la cumbre se generó en torno a Amado Boudou. El vice participó, en las semanas previas, de varias reuniones en las que se habló sobre cómo despabilar el PJ bonaerense para evitar un problema legal que ponga en riesgo la personería jurídica del partido.

Boudou encontró el atajo del PJ para moverse como delegado de la Presidente y, sobre ese supuesto, se le habilitó que sea uno de los que aparezcan en la conferencia de prensa posterior a la reunión. Estaba acordado de antemano, pero no, más allá de su condición de impuntual serial, que llegue tarde.

Defensa y cuestionamiento

Lo hizo. Apareció cuando los demás consejeros se iban, entre ellos Julián Domínguez y Florencio Randazzo, y ofició de vocero de la reunión, defendió al Gobierno y cuestionó la medida cautelar que dejó «stand by» la entrada en vigencia de la ley de medios.

Lo demás fue tal lo esperado. Se aceptaron las dimisiones de los consejeros sindicales, encabezados por Moyano, se convocó para el congreso partidario del próximo viernes en Tres de Febrero y se trataron cuestiones formales, como la convocatoria a elección de autoridades para el 31 de marzo, fecha que, como ya dijo este diario, parece condenada a demorarse, más adelante, para después de las generales de octubre.

El viernes, en tanto, se adaptará la Carta Orgánica para que en las internas partidarias puedan votar los jóvenes de 16 y 17 años, y el pleno partidario le cederá al consejo las facultades para establecer alianzas electorales para las legislativas del año próximo.

El dato que quedó registrado en las actas fue el que reportó una ausencia sintomática: la de Malena Galmarini, esposa de Sergio Massa, quizá el indicio más claro de que el intendente de Tigre zigzaguea en sus alianzas y evita quedar embretado en los esquemas K o no K.

Dejá tu comentario