"Está bajo investigación un posible tráfico de influencia del expresidente Lula junto a dirigentes de otros países a favor de la constructora Odebrecht", dijo una funcionaria de prensa del Ministerio Público en Brasilia.
La investigación fue abierta formalmente el 8 de julio, después de un procedimiento preliminar sobre las actividades del exmandatario, que por el momento no será llamado a declarar, añadió la vocera.
Las investigaciones se centran en viajes al exterior realizados por Lula da Silva, quien gobernó Brasil entre 2003 y 2010, y financiados por Odebrecht, que es una de las empresas contratistas de Petrobras denunciadas por haber participado en la red de corrupción que desvió millonarios fondos del ente estatal.
Los viajes investigados fueron realizados a Cuba, Venezuela, República Dominicana, Ghana y Angola.
En mayo último, la revista Época había informado que estaba en curso una investigación preliminar por "presuntas ventajas económicas" obtenidas por Lula da Silva por parte de Odebrecht entre 2011 y 2014, debido a la sospecha de que podría haber actuado como "lobbyista" de la multinacional para la obtención de contratos en varios países. Fue esa investigación preliminar la que arrojó los indicios citados por los fiscales.
Lula desmintió en su momento las denuncias reflejadas por el semanario, al afirmar que no debían confundirse sus acciones en favor de la promoción de las actividades de las empresas brasileñas en el exterior con tráfico de influencia. Decía al respecto que tales acciones son comunes entre mandatarios de todo el mundo.
En esas declaraciones, el expresidente vinculó las acusaciones en su contra con un intento de destruir su imagen e impedir su posible candidatura presidencial en los comicios de 2018.
El Instituto Lula manifestó ayer su "sorpresa" por la noticia a través de un comunicado.
"Todo lo que la procuradora solicitó fue entregado por el Instituto, que llegó a presentar más de lo exigido inicialmente", indicó la entidad, que funciona como asesoría de prensa del expresidente.
José Crispiniano, portavoz de la fundación, señaló al respecto que "ya dimos todas las informaciones a la fiscal Mirella de Carvalho Aguiar el fin de semana y nos extraña que en tan poco tiempo haya analizado todo el material".
Según indicó Época en su momento, documentos en poder de los investigadores mostraron que el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil financió al menos 1.600 millones de dólares a obras realizadas por Odebrecht.
Dichos préstamos, a bajo costo, fueron concretados en reuniones que Lula mantuvo con los presidentes de Ghana y República Dominicana, en viajes pagados por la constructora y realizados después de que dejara la presidencia. Puntualmente se investigan eventuales gestiones realizadas entre 2011 y 2014.
Entre las obras sospechosas está la modernización de aeropuertos, puertos, rutas y acueductos.
Marcelo Odebrecht, presidente de la constructora, está en prisión bajo sospecha de haber participado de una red de desvíos en la petrolera brasileña Petrobras, que le habría costado a la estatal unos 2.000 millones de dólares.
| Agencias AFP, ANSA, EFE, Reuters y DPA, y Ámbito Financiero |

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