La Bolsa local, en tanto, avanzó por segundo día consecutivo y resistió la reducción en las ganancias de Wall Street, con los inversores también atentos a los "ruidos" que generó en el mercado la situación de Levy. El índice Bovespa avanzó un 1,94%, a 47.365 puntos. Las acciones preferenciales de Vale subieron un 4,25% y las ordinarias un 3,42%, en línea con el avance de los títulos de las mineras en las Bolsas ex-
ternas. Los papes del Itaú Unibanco ganaron un 3,81%, y los de Bradesco avanzaron un 2,5%, tras la aprobación del alza en el impuesto de Contribución Social sobre la utilidad líquida de la instituciones financieras.
"Los rumores de que Levy podría salir del Gobierno incomodaron mucho al mercado. Por eso, cuando se escucha algo en sentido contrario, la reacción es bastante positiva también", señaló Jaime Ferreira, superintendente de cambio de la correduría Intercam. Levy canceló ayer su viaje al G-20 para reunirse con la presidenta Dilma Rousseff (ver pág. 14). El real recibió respaldo de un aumento en un impuesto sobre instituciones financieras aprobado por la Cámara baja. La propuesta, que debe ser visada ahora por el Senado, podría llevar a los bancos brasileños con unidades en el exterior a vender dólares para mantener una protección cambiaria.
La Bolsa paulista, una caja de resonancia de la tensión que vive el país por el debilitamiento de la economía y la impopularidad del Gobierno, tuvo una caída del 8,33% en agosto. En 2014 cayó un 2,91%, después de registrar un retroceso del 15,5% el año anterior.
El mercado también está inquieto por la posibilidad de que la deuda pública brasileña pierda la calificación de investment grade a raíz del deterioro fiscal. La administración de Rousseff prevé un déficit primario (antes del pago de intereses de la deuda) del 0,5% del PBI, en vez del superávit fiscal primario del 0,7% del PBI que había estimado. Esto dejó al país a sólo un paso de perder el grado de inversión .
| Agencias EFE, AFP y Reuters |



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