9 de junio 2015 - 00:00

Brasil: lanza Dilma megaplán de infraestructura para reactivar

Dilma Rousseff, preparada para una de sus habituales recorridas en bicicleta por Brasilia. La presidenta brasileña busca retomar la iniciativa política y así superar los resabios del caso Petrobras y la recesión.
Dilma Rousseff, preparada para una de sus habituales recorridas en bicicleta por Brasilia. La presidenta brasileña busca retomar la iniciativa política y así superar los resabios del caso Petrobras y la recesión.
 Brasilia - La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, anunciará hoy un nuevo plan de infraestructura para reactivar la economía y superar las crecientes críticas al plan de ajuste que puso en marcha en su segundo mandato. Será ofrecido al sector privado y podría significar inversiones de casi 54.000 millones de dólares, trascendió.

El programa incluirá proyectos de modernización y construcción de aeropuertos, puertos, rutas y ferrocarriles, cuyas obras serán ofrecidas durante los próximos meses a empresas privadas nacionales y extranjeras mediante un sistema de concesiones cuya estructura aún no fue revelada.

Tampoco se especificaron los montos que implicará, aunque de acuerdo con fuentes del sector privado, podría abrir las puertas a inversiones de entre 130.000 millones de reales y 170.000 millones de reales (41.269 y 53.968 millones de dólares).

Los detalles del plan fueron discutidos el domingo por la jefa de Estado y sus ministros del área económica, que durante unas nueve horas estuvieron reunidos en la residencia oficial de Rousseff.

No obstante, tras la reunión hubo un absoluto hermetismo y los detalles del programa quedaron pendientes para hoy, cuando la propia Rousseff encabezará un acto en el que será hecho el anuncio oficial.

Con este nuevo plan de infraestructuras, el Gobierno Brasil se propone retomar la iniciativa para superar las secuelas del escándalo Petrobras. Apunta además a captar millonarias inversiones privadas, tanto nacionales como extranjeras, a fin de sostener una economía que en los últimos cuatro años dio fuertes señales de desaceleración.

Ese proceso se agudizó durante los últimos meses y llevó a que la economía del país cerrara el año pasado con un escaso crecimiento del 0,1%.

Según todas las proyecciones, incluidas las oficiales, este año, en el que rige un fuerte ajuste del gasto público, la situación se agravará y la economía brasileña se contraerá no menos de un 1,3%.

Una eventual reactivación en Brasil sería clave para la Argentina, que tiene en ese país su mayor socio comercial. Debido a las diferencias cambiarias y a la caída del consumo en Brasil, las exportaciones argentinas a ese destino caen a un ritmo del 30%, especialmente en el sensible rubro automotor.

Según fuentes del Gobierno citadas por la prensa local, en el área de rutas se ofrecerán obras para mejorar la circulación en al menos cuatro carreteras de las regiones sur y central del país.

En el caso de los aeropuertos, se incluirían planes de mejoras en los terminales de Porto Alegre, Fortaleza, Salvador y Florianópolis, que podrían ser licitados este mismo año y, en conjunto, supondrían inversiones por el orden de los 8.000 millones de reales (unos 2.530 millones de dólares).

En relación con el sector portuario, que según el propio Gobierno quedó obsoleto y debe ser objeto de una modernización, fuentes de la Secretaría Nacional de Puertos, organismo que tiene estatus de ministerio, dijeron que serían incluidas obras en unos treinta terminales, cuya gestión también sería ofrecida al sector privado.

También según la prensa local, el área de ferrocarriles será la que más proyectos contemplará, en función de la meta manifestada por el Gobierno de construir unos 10.000 kilómetros de vías férreas en los próximos años.

En ese sector, Rousseff cuenta desde ya con el interés de China, explicitado durante una reciente visita del primer ministro de ese país, Li Keqiang, quien ofreció a Brasil la experiencia china tanto en la financiación y la construcción de vías y trenes, como en la gestión de los ferrocarriles.

Uno de los proyectos discutidos por Rousseff y Li contempla una sociedad con Perú para la construcción de un ferrocarril entre las costas atlánticas brasileñas y puertos peruanos en el Pacífico, para el cual ya se han iniciado los estudios de viabilidad.

Esa monumental obra, cuyo trazado aún no fue definido pero que se calcula que transitaría a lo largo de unos 8.000 kilómetros, puede ser incluida entre los proyectos que el Gobierno brasileño se propone ofrecer a la iniciativa privada en el mediano plazo.

Agencias EFE y Brasil247,


y Ámbito Financiero

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