Brasilia - El Gobierno brasileño está considerando rebajar su meta de inflación para el 2017, en un intento por demostrar su compromiso con la lucha contra el aumento de los precios, dijo ayer una fuente oficial cercana a las discusiones. El funcionario, quien pidió no ser identificado debido a que las negociaciones no son públicas, rehusó decir si el Gobierno planea reducir el punto medio de su rango meta de un 4,5% o si estrechar la tolerancia del rango de dos puntos porcentuales. Cualquier cambio a la meta sería el primero desde 2004, cuando el rango para 2006 se redujo a un 2% desde un 2,5%. El Consejo Monetario Nacional (CMN), el máximo organismo económico del país e integrado por los ministros de Hacienda y Planificación y el jefe del Banco Central, se reunirá el jueves y se espera que tome una decisión sobre la meta. El banco tiene hasta el 30 de junio para fijar la meta de 2017, según la ley brasileña. "Es posible que la meta 2017 sea revisada", dijo el funcionario. "La idea en un segundo mandato (de la presidenta Dilma Rousseff) era trabajar con menores metas de inflación", agregó. El funcionario, quien no es miembro del Banco Central, no dijo qué posibilidades existen de reducir la meta. Los ministerios de Hacienda y Planificación y el Banco Central rehusaron realizar comentarios. Una inflación persistentemente alta se ha convertido en un gran dolor de cabeza para Rousseff, quien ha prometido que hará todo lo posible para bajar los precios en su segundo mandato de cuatro años que comenzó este año. La inflación anual subió a un 8,80 por ciento hasta mediados de junio. En uno de los ciclos de ajuste más agresivos del mundo, el Banco Central brasileño ha subido sus tasas de interés en 275 puntos básicos desde octubre, a pesar de los crecientes temores de que las mayores tasas puedan exacerbar una recesión prevista para este año. Una menor meta para 2017 podría aliviar la presión sobre el banco para seguir subiendo las tasas de interés y cumplir con su promesa de bajar la inflación a un 4,5 por ciento a fines de 2016, dicen economistas. "Si los mercados reciben eso con beneplácito (la menor meta), el banco podría indicar que está bien tener una inflación de un 5 por ciento en 2016", dijo Jose Francisco Goncalves, economista jefe de Banco Fator. Brasil tiene una de las mayores metas de inflación entre las economías emergentes.
Agencia Reuters
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