27 de junio 2017 - 00:00

“Brexit”: decepciona a la UE el plan de May para los ciudadanos europeos

Bruselas criticó la decisión de la primera ministra, que da la tutela de los derechos de esas personas a la justicia de Reino Unido en vez de a las cortes europeas. La oposición laborista la calificó de “poca generosa”.

ALIANZA. Arlene Foster, líder de DUP, y Theresa May, observan la firma del pacto entre unionistas norirlandeses y conservadores.
ALIANZA. Arlene Foster, líder de DUP, y Theresa May, observan la firma del pacto entre unionistas norirlandeses y conservadores.
Londres - La primera ministra británica, Theresa May, insistió ayer en que los europeos podrán quedarse en Reino Unido tras el "brexit", pero su plan, que impone trámites engorrosos, fue tildado por la Unión Europea (UE) y la oposición de vago y poco generoso.

May presentó en el Parlamento el plan para los europeos en Reino Unido post-brexit que esbozó ante los líderes europeos la semana pasada, insistiendo en que esos 3,2 millones de personas no tendrán que irse salvo si cometieron delitos graves.

El Gobierno publicó un documento de 15 páginas con su oferta, que precisa que los europeos tendrán que obtener un documento de residencia y sus derechos serán tutelados por cortes británicas, y no europeas, algo que disgustó en Bruselas.

"Ningún ciudadano europeo que se encuentre en el país legalmente será obligado a irse. Queremos que se queden", dijo May, precisando que aquellos que lleven más de 5 años viviendo en territorio británico tendrán los mismos derechos que los ciudadanos natales en sanidad, educación o ayudas sociales bajo un nuevo "estatuto acordado".

Sin embargo, los europeos tendrán que entrar en el entramado burocrático del proceso de regularización, del que estaban exentos, aunque la premier prometió que el Ministerio de Interior está trabajando para aligerar los trámites.

Pero la UE exigió no sólo que puedan quedarse, sino que lo hagan en los mismos términos que ahora. El negociador europeo para el "brexit", Michel Barnier, recordó: "Objetivo de la UE sobre derechos de los ciudadanos: el mismo nivel de protección que en la legislación de la UE. Más ambición, claridad y garantías [son] necesarias en la posición de Reino Unido".

La oposición expresó su inquietud porque el plan no especifica en detalle que pasará con los hijos de los europeos, o con el derecho de reunión de europeos casados con extracomunitarias.

"No es una oferta generosa. Es la confirmación de que el Gobierno está listo a usar a esta gente como monedas de cambio", dijo Jeremy Corbyn, líder del Partido Laborista.

"¿Estudiaron qué impacto tendrán estas medidas en los servicios sociales?" agregó, estimando que no ayudarán a atraer a los trabajadores europeos que tanto necesitan sectores como la sanidad pública.

El documento del Gobierno afirma que "todos los ciudadanos de la UE (y sus familias) en Reino Unido, hayan llegado cuando hayan llegado, tendrán que obtener un estatus de inmigración bajo la ley británica".

Además, atrayendo nuevas críticas de los líderes europeos, May insistió en que los derechos de los europeos pasarán a ser tutelados por la justicia británica, y no la europea.

Finalmente, la vigencia de la oferta de May dependerá de que los europeos ofrezcan el mismo trato al millón de británicos que viven en la UE.

Actualmente, los ciudadanos de la UE son libres de vivir y trabajar en cualquiera de los 28 países que la integran, disfrutando de los servicios públicos, como sanidad, educación o pensiones.

Agencias AFP, DPA y EFE