Brigitte Bardot cumple 75 años y Francia celebra

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 París - Brigitte Bardot cumple hoy 75 años y Francia le rinde homenaje con una gran retrospectiva que abre sus puertas mañana. Muy solicitada por la prensa estos días, la ex actriz hoy consagrada a la protección de los animales, confesó entre otras cosas que detesta «a una gran parte de la especie humana» y que se siente «mucho más cercana a la naturaleza y a los animales que al hombre»

Bardot, que ahora usa muletas para caminar, a causa de una seria artritis, no estará presente en la inauguración de la exposición, «Los años despreocupados», que se presentará en el Espacio Landowski, en la periferia de París, hasta fines de enero.

La retrospectiva, que incluye miles de fotografías y numerosos films, entre ellos algunos nunca vistos, es un testimonio del legado de Bardot, que conmocionó a la conservadora Francia de la postguerra y a quien los franceses consideran uno de sus tesoros nacionales. Pero, también, la antología pone en evidencia el peso que significó para Bardot -identificada en el mundo entero con sólo dos letras: B.B.- ser un símbolo sexual internacional, ser un mito.

«Es demasiada lúcida para ser feliz», dijo el curador de la exposición y amigo de la homenajeada, el escritor Henri-Jean Servat. Desde el comienzo, la estrella era acosada, cada minuto de su vida. De hecho, ella fue la primera en ser perseguida por los paparazzi, un fenómeno que nació con ella, y que hoy es imparable.

Ser la mujer-niña que enloqueció al mundo no le fue fácil. Un film que se verá en la retrospectiva, la muestra en el Festival de Cannes, donde admiradores fanáticos se le tiraron encima, provocando casi un motín que obligó a la policía a intervenir y suscitando un desgarrador alarido de Bardot.

Las presiones sobre ella fueron tan inmensas que, el día en que cumplió 26 años, intentó suicidarse. «Quisiera no haber nacido», confesó entonces, B.B., quien entró a la leyenda en 1956 con el film «Y Dios creó la mujer», dirigido por su primer marido, Roger Vadim (luego se casó tres veces más y tuvo incontables amantes.

Al retirarse a St. Tropez en 1973, tras haber protagonizado medio centenar de films, Bardot tenía sólo 39 años. Darle la espalda a todo ese mundo fue quizá la única manera que halló para sobrevivir. Desde entonces, vive como una reclusa, consagrada sólo a una causa, la de los animales.

«Nunca estuve muy interesada en la vida. Si no hubiese sido por los animales, creo que habría cesado rápidamente de disfrutarla, como le ocurrió a Marilyn Monroe o a Romy Schneider», dijo Bardot en vísperas de su cumpleaños número 75.

La ex diva, que se rebeló contra la tiranía de la belleza y ha rehusado pasar, a diferencia de tantas otras, por el bisturí estético, no esconde sus arrugas. Ahora, son sus comentarios sobre el Islam, o sus llamados a boicotear productos que en su opinión perjudican a los animales, los únicos que causan revuelo.

«Digo lo que pienso y pienso lo que digo», recalcó por ejemplo, en una de las varias entrevistas recientes, en la que evocó no su gloria pasada, sino la deforestación, «que deja a los animales sin territorio», los «millares de vehículos y aviones que nos asfixian lentamente» y el «acero que invade el planeta». «Las golondrinas han desaparecido», lamentó. «Me preservo de la humanidad que me envuelve. Una humanidad ruidosa y entrometida. Vivo rodeada de animales, árboles, flores. Tengo caballos, asnos, cabras, cerdos, gallinas y, obviamente, de perros y gatos. Ni siquiera sé cuántos tengo».

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