6 de febrero 2013 - 00:00

Bulgaria actualiza sospechas de terrorismo sobre Hizbulá e Irán

El presidente búlgaro, Rosen Plevneliev, acompañado por el premier, Boiko Borisov, y el ministro del Interior, Tsvetan Tsvetanov, denunció ayer al grupo libanés Hizbulá por el atentado del año pasado en Burgas (arriba). El hecho dejó un saldo de cinco turistas israelíes muertos en julio de 2012 (abajo).
El presidente búlgaro, Rosen Plevneliev, acompañado por el premier, Boiko Borisov, y el ministro del Interior, Tsvetan Tsvetanov, denunció ayer al grupo libanés Hizbulá por el atentado del año pasado en Burgas (arriba). El hecho dejó un saldo de cinco turistas israelíes muertos en julio de 2012 (abajo).
Sofía - El grupo chiita libanés Hizbulá está detrás del atentado perpetrado en julio pasado contra turistas israelíes en el centro turístico de Burgas, en Bulgaria, aseguraron ayer las autoridades de este país.

La acusación pone presión, a su vez, sobre Irán, mentor ideológico y financiero del movimiento libanés, chiita como aquél, en momentos en que la República Islámica se apresta a poner en práctica un acuerdo con la Argentina para esclarecer su presunto rol en la voladura de la AMIA en 1994 y a lanzar negociaciones con Occidente sobre su controvertido plan nuclear.

«Tenemos razones fundadas para suponer que los dos (sospechosos) eran miembros del ala militante de Hizbulá», dijo en rueda de prensa el titular búlgaro del Interior, Tsvetan Tsvetanov.

Ayuda

«Esperamos que el Gobierno del Líbano nos ayude en las investigaciones posteriores», agregó el ministro, quien habló en rueda de prensa después de una reunión del Consejo Nacional de Seguridad búlgaro.

En este sentido, el primer ministro libanés, Nayib Mikati, anunció que su gabinete cooperará con las autoridades de Bulgaria para «aclarar» las circunstancias del atentado.

El ataque
-perpetrado en el exterior del aeropuerto de Burgas, en la costa del Mar Negro- causó la muerte de cinco israelíes y un conductor de autobús búlgaro, además de provocar heridas a treinta personas.

Sospechosos

Dos sospechosos de nacionalidad canadiense y australiana siguen en libertad, mientras que un tercero murió en la explosión del autobús que iba a trasladar a los turistas del aeropuerto a sus respectivos hoteles.

La identidad concreta de los dos presuntos autores con vida no fue revelada ayer por Tsvetanov, aunque el ministro precisó que ambos vivieron en Líbano entre 2006 y 2010.

Puntualizó que, «junto con el autor físico del atentado, utilizaron en territorio búlgaro identidades falsas de ciudadanos de Estados Unidos, del estado de Michigan».

«Hemos establecido todas sus actividades en Australia y en Canadá, tenemos datos de financiación por parte de Hizbulá y también de su pertenencia a esa organización», agregó Tsvetanov.

Inmediatamente después del atentado, que se produjo en la misma fecha que el ataque contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) 18 años antes, Israel ya había acusado a Hizbulá y a Irán de ser los responsables.

Ayer, tras conocer los resultados de la investigación búlgara, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, acusó a Hizbulá e Irán de «orquestar una campaña terrorista por todo el mundo».

En un comunicado emitido en Jerusalén, Netanyahu exhortó a los países miembros de la Unión Europea (UE) «a sacar las conclusiones necesarias sobre el verdadero carácter de Hizbulá».

Poco después, la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, afirmó que «las implicaciones de la investigación deben ser evaluadas seriamente, dado que se refieren a un atentado terrorista en territorio de la UE que se saldó con muertos y heridos inocentes» y señaló que los Estados discutirán «la respuesta adecuada basándose en todos los elementos identificados por los investigadores».

De hecho, las acusaciones de las autoridades búlgaras ponen a la UE bajo presión de unirse a Estados Unidos e incluir al movimiento chiita en su lista de grupos terroristas.

Al respecto, la Casa Blanca urgió ayer a sus socios europeos y a otros miembros de la comunidad internacional a tomar medidas para prevenir futuros ataques del grupo chiita, «destapar la infraestructura de Hizbulá e interrumpir sus regímenes de financiación».

Según Tsvetanov, los supuestos autores del atentado estuvieron entre el 28 de junio y el 18 de julio en Bulgaria, donde lograron entrar con sus verdaderos pasaportes.

Una vez en el país balcánico, emplearon identidades falsas para alquilar coches y alojarse en hoteles.

Requisas

El presidente búlgaro, Rosen Plevneliev, señaló en un comunicado que la investigación sigue en marcha y destacó que hasta el momento se ha producido un «avance significativo» en las pesquisas.

La oposición socialista de Bulgaria, por su parte, acusó al Ejecutivo de centroderecha de actuar bajo presión externa y amenazar la seguridad nacional del país con estas conclusiones.

«Evidentemente, el Gobierno ha apostado más por la política que por otra cosa y presenta la misma posición que Israel anunció el mismo día del atentado, cuando la investigación no estaba en marcha todavía», según el líder socialista Sergey Stanishev.

Advirtió que, «con este acto, el Gobierno crea más riesgos, muy grandes para la seguridad de los ciudadanos búlgaros y la seguridad nacional».

Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero 

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