9 de diciembre 2008 - 00:00

Buscan desde hoy frenar el dólar (sería en $ 3,50)

Buscan desde hoy frenar el dólar (sería en $ 3,50)
El Banco Central mostraría a partir de hoy una actitud más firme para evitar que el dólar continúe el ritmo de alzas de las últimas dos semanas. Con un real que parece estabilizarse en 2,50, en la entidad que preside Martín Redrado creen que un valor de $ 3,50 para fin de año es más que razonable (el viernes había cerrado a $ 3,47).

El problema es que hoy el mercado cambiario se encuentra totalmente descompensado. Si bien hubo una caída en la demanda (luego de los controles de la AFIP y las amenazas del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno), fue más notorio aún el derrumbe de la oferta de divisas. Y como este fenómeno no variaría al menos hasta fin de año, la única manera de equilibrar la cotización es a través de mayores ventas por parte del Central.

«El mensaje para los inversores tiene que ser claro: la tasa de interés en pesos debe ganarle a la cotización del dólar. Y si bien esto no se produjo en los últimos dos o tres meses, a lo largo de 2008 sí fue más negocio apostarle al peso antes que al dólar», aseguran altas fuentes de la institución monetaria. Según sus cálculos, la cotización arrancó el año a $ 3,17 y finalizaría en niveles cercanos a $ 3,50, lo que implica una suba «punta a punta» del 10,4%. Las tasas de interés en pesos, en tanto, promediaron el 15%.

Preocupación

La esperanza del equipo económico es que «haya pasado lo peor» en lo que respecta a los mercados internacionales. La preocupación principal es que la soja y otros productos agrícolas hayan tocado sus pisos y comiencen a recuperarse luego de lo que sería una sobrerreacción negativa. De producirse ello, los productores saldrían a liquidar parte de lo que mantienen en stock al costado de los campos para aprovechar mejores precios.

Por lo tanto, la preocupación de corto plazo es evitar que se acelere el ritmo devaluatorio. No hubo, aclaran en el BCRA, una modificación en el concepto de «flotación administrada» para manejar el valor del dólar. Pero reconocen que buena parte de lo que pase con la divisa está atada a lo que pase con el tipo de cambio en Brasil: allí la devaluación supera el 40% en apenas cuatro meses, con un dólar que pasó de 1,55 a 2,50 reales. Otros países de la región (como Uruguay o Chile, por citar los casos más cercanos) devaluaron en el entorno de 20%.

La suba del dólar puede resultar una buena noticia para los industriales, pero complica al sistema financiero. De hecho, en noviembre apenas se recuperaron marginalmente los casi $ 10.000 millones de depósitos que se perdieron en octubre. Las tasas de 18% anual que los bancos pagan por plazos fijos mayoristas (llegó a ser más de 25% a fin de octubre) no es suficiente para seducir a las empresas. Si la expectativa es que el dólar continuará su carrera alcista, realizar un depósito con una tasa de 1,5% mensual resulta un negocio poco atractivo. Aun cuando es un rendimiento que hoy le gana a la inflación.

Más allá de los cálculos de corto plazo, todo indica que el sendero para el dólar es al alza ante el derrumbe de los precios de las materias primas. La única forma de compensar el faltante de dólares es aumentando su valor. De esta forma, los exportadores tendrán más pesos para hacer frente a los costos internos. La contracara es que al gobierno le costaría más hacer frente a la deuda nominada en divisas (es casi 50% del total). Aunque el mercado estima que la cotización debería ubicarse en niveles no inferiores a los $ 3,80 dentro de tres a seis meses, resulta muy aventurado efectuar una estimación. Todo dependerá, en todo caso, de cómo evolucione la crisis internacional.

Dejá tu comentario