Washington (DPA, Reuters y AFP) - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, admitió que lo que más lamenta de sus ocho años de gestión fue el error que cometió al asegurar que Saddam Hussein tenía armas de destrucción masiva, según una entrevista difundida ayer por la cadena de televisión ABC. Sin embargo, rechazó decir si habría iniciado la guerra en Irak si hubiese sabido que las armas no existían. «Eso sería rehacer algo que no puedo rehacer», sentenció.
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En la entrevista, Bush también lamentó su fracaso en llevar adelante la reforma migratoria y en cambiar el tono político de Washington. Además, tuvo palabras de elogio para el que será su sucesor, Barack Obama, cuya elección consideró más un repudio a los republicanos que a su propia persona.
El mandatario saliente, de 62 años, confesó en la entrevista que no esperaba ser un presidente de guerra. «Creo que no estaba preparado para la guerra», afirmó. «No hice campaña diciendo 'por favor, vótenme, seré capaz de manejar un ataque'».
A pesar de ello, Bush rechazó arrepentirse del conflictoen Irak e insistió en que después tomó las decisiones correctas, como mantener e incluso incrementar las tropas.
Junto con el error en las armas de destrucción masiva, Bush también mencionó la reforma migratoria entre sus lamentos. «Creo firmemente que el debate sobre inmigración no mostró realmente la naturaleza de Estados Unidos como una sociedad acogedora», aseguró.
Otra cosa que no le gustó a Bush fue el tono de Washington. Como todos los presidentes anteriores, el texano llegó a la capital con la promesa de acabar con los enfrentamientos puramente políticos entre demócratas y republicanos. «Creo que uno de las mayores decepciones de la presidencia fue el hecho de que el tono en Washington empeoró, en lugar de mejorar», reconoció.
Al menos, afirmó Bush, se marcha satisfecho por haberse mantenido fiel a sus ideas. «Lo más importante para mí es llegar a casa y mirarme en el espejo y decir: 'No comprometí mis principios'», aseguró.
El presidente número 43 de Estados Unidos negó tener responsabilidades en la actual crisis económica porque «muchas de las decisiones hechas en Wall Street se tomaron hace más de una década».
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