Cae $ 1.500 millones el crédito (pero es por falta de demanda)

Edición Impresa

Pese a la reducción de las tasas de interés, el crédito muestra una clara tendencia descendente. En lo que va de 2009, la disminución llega al 1,5%, revirtiendo la tendencia de fuerte expansión que se mantuvo entre 2003 y mediados de 2008. Los bancos niegan que hayan retraído la oferta crediticia y dan otra explicación para el fenómeno: se derrumbó la demanda de préstamos, tanto por parte de las empresas como del público.
El stock de créditos al sector privado del sistema financiero cayó desde $ 108.770 millones a fines de 2008 a $ 107.139 a mediados de febrero (el 13 es la última estadística que difundió el Banco Central). Representa una disminución levemente superior a los $ 1.500 millones.
Paradójicamente, los bancos tuvieron un holgado acceso a fondos, ya que en el mismo período los depósitos aumentaron el 1,8% y los plazos fijos nada menos que el 4,6%. Como consecuencia, el dinero que mantienen los bancos sin uso en el Central ya supera los $ 15.000 millones, en la forma de pases pasivos (por lo cual perciben una tasa inferior al 10% anual en pesos).
Luego del «estrangulamiento» financiero que se vivió entre fines de octubre y fines de diciembre, la situación cambió. En aquel período, las entidades se sentaron sobre la liquidez ante una incipiente corrida bancaria, que se detuvo en noviembre. Como consecuencia, redujeron a un mínimo las básicas de corto plazo, como descuentos de cheques a empresas y créditos personales a 12 meses.
Pero desde mediados de enero de 2009 se notó una franca recuperación en la oferta de préstamos, siempre de corto plazo. Así, prácticamente todas las entidades volvieron a ofrecer masivamente créditos para capital de trabajo de las empresas y también alargaron los plazos para los créditos personales. En ambos casos, se notó una clara reducción de las tasas.
Dependiendo de la empresa, la tasa de descuento de cheques cayó a un mínimo del 14% anual, aunque puede subir hasta el 20% según el caso. Hace dos meses, esa misma tasa no bajaba del 30%. También las entidades fueron agresivas con las líneas al público y ya en muchos casos se están ofreciendo préstamos para consumo a tasas que van del 18% al 22%. Llegaron a ubicarse a más del 40% anual a fin de año.
Rechazo
Sin embargo, a pesar de esta reducción del costo del dinero, la demanda cayó al menor nivel de los últimos años. «Llamamos a las empresas para ofrecerles el crédito de la ANSES al 14%, pero muchas lo rechazan por la simple razón de que no hay negocios», explicó un director de un banco local. En algunas entidades, optaron por colocar este nuevo préstamo, pero reemplazándolo por líneas más caras que ya había tomado la empresa. Se trata, en definitiva, de un mecanismo de fidelización.
«Las empresas no tienen negocios y la gente está asustada, aun cuando no tienen problemas de empleo. Pero sólo escuchar lo que está pasando en el mundo volvió a todos mucho más conservadores», aseguró otro ejecutivo de un banco público.
Aunque mantienen vigentes las líneas de crédito, en las distintas oficinas de los bancos se prendieron luces amarillas. Se implementó un seguimiento estricto para impedir que suba demasiado la mora (que a fines de 2008 representaba menos del 3% de la cartera crediticia). Y además se redefinen cuáles son los grupos de riesgo: por ejemplo, las compañías exportadoras eran las favoritas de cualquier entidad, pero ahora entraron en desgracia.

Dejá tu comentario