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Caída del PBI sería clave para la estrategia oficial
• SE ESTIMA QUE UN ESCENARIO DE DEFAULT COSTARÍA POCO MÁS DE UN PUNTO DEL PRODUCTO. PARECE SUBESTIMARSE IMPACTO
Como están las cosas hoy, los analistas estiman una caída del PBI de entre un 1,5% y un 2,5% este año contemplando un escenario de negociación exitosa en Nueva York. En caso de que se caiga en un nuevo default se estima una caída adicional del PBI de un 1,5%. Para tener en cuenta un escenario como el de 2001, el Estudio Broda realizó una simulación que replica la caída del PBI de 2001 en el tercer y cuarto trimestre de 2014, lo que determina un baja del 4,7% del PBI en el año.
Cabe recordar que en 2001 se dio simultáneamente un default y una maxi-devaluación. En la actualidad, si la negociación fracasara, primero se caería sólo en default. Si después devaluaran, el sistema financiero hoy no tiene el descalce de monedas ni la exposición crediticia al sector público que tenía en 2001, de modo que no debería registrarse un derrumbe del crédito como el que hubo en 2002. Tampoco es dable esperar, como ocurrió en 2001/02, una abrupta caída del nivel de actividad, porque hoy se dispone de una mayor cosecha y mejores precios. A lo que debe sumarse el hecho de que el Gobierno no escatimará intensificar la política fiscal expansiva para atemperar la recesión, a lo que no pudo recurrir el Gobierno de la Alianza ante la falta de financiamiento. Además, en el final del ciclo De la Rúa la economía era netamente dependiente del crédito externo. En la actualidad el Gobierno kirchnerista se financia con reservas y emisión del Banco Central, mientras el sector privado casi no goza de financiamiento externo.
Con vistas a todo esto, el entrar en default hoy parecería no ser tan traumático como en 2001 para una economía que ya se acostumbró a vivir con lo propio, prácticamente sin crédito externo. Sin embargo, el Estudio Broda advierte que hay "trade-offs" ya que "para evitar una crisis de reservas que podría precipitar una crisis macro con desplome de la actividad, es probable que el Gobierno intensifique el cepo y los controles a las importaciones, lo que tendría efectos recesivos".
La economía no crece, pero está en un alto nivel de consumo y actividad por lo que una contracción se sentiría un poco menos que en 2001/02. Pero es engañoso. No hay duda de que un default tendrá implicancias recesivas mayores que las esperadas.


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