25 de abril 2012 - 00:00

Calma en dólar oficial: para fin de año se opera a $ 4,76

Quienes apuesten a que el dólar oficial superará el nivel de $ 4,80 a fin de año pueden hacer un buen negocio comprando futuros. El cierre de ayer fue a $ 4,765 y cambió la tendencia alcista de los últimos días. Sin embargo, el Banco Central se mantuvo prácticamente ausente, por lo que los precios reflejan el libre juego de la oferta y la demanda, al menos para este tipo de transacciones.

El cambio de tendencia se reflejó especialmente en el tramo más largo de la curva de vencimientos de 2012, a pesar de que en el mercado contado (o «spot) la cotización se mantuvo con tendencia al alza tanto en el segmento mayorista como en el minorista. También aumentó el dólar en el mercado paralelo, aunque el volumen de negocios se mantiene muy bajo, por lo que pocas operaciones consiguen empujar la cotización.

Por ejemplo, para el cierre de diciembre, la tasa implícita que surge del dólar a $ 4,765 quedó en un 11,67%. El día anterior había cerrado en $ 4,782, lo que equivalía a una tasa del 12,31%. Para el 30 de noviembre, la cotización anteayer marcó el nivel de $ 4,732, una tasa implícita del 12,2%. Pero ayer finalizó en $ 4,719, lo que representa el 11,59%. En otras palabras, se abarató la cobertura para quienes quieren asegurarse un valor del dólar a fin de año.

Con estos niveles de tasa, de a poco se busca dar señales para los inversores que buscan mantenerse en pesos. De hecho, la tasa en moneda local para plazos cercanos a fin de año se ubican entre un 13% y un 14% anual, por lo que puede resultar un buen negocio cubrirse al mismo tiempo con dólares a futuro, tanto en el Mercado Abierto Electrónico como en el Rofex.

La evolución de los plazos más largos de dólar futuro, siempre dentro de 2012, deja claro que en el mercado no se esperan grandes sobresaltos con el tipo de cambio. Pero sí lo más probable es que el ritmo de aumento se vaya acelerando, especialmente en el segundo semestre. Esto se debe a que habrá menos dólares provenientes de la exportación de soja, por lo que habrá menos margen de maniobra para el BCRA. El año pasado el Central intentó subir más rápidamente el dólar en el arranque del segundo semestre, pero hubo una fuerte tendencia a la dolarización de portafolios. Ahora ese riesgo es menor, sobre todo porque el acceso a divisas por parte de empresas e individuos se encuentra muy restringido.

La baja de las tasas implícitas en los futuros refleja, por otra parte, la disminución de los rendimientos en el sistema financiero. El nivel de liquidez es muy amplio ante la emisión que llevó adelante el Banco Central para comprar dólares, sumado al aumento de la financiación al Tesoro. Y se estima que incluso aumentará el crecimiento en la cantidad de dinero en los próximos dos meses, porque también crecerá el ritmo de ingreso de divisas proveniente de la exportación de la cosecha gruesa.

Por lo tanto, al menos hasta mediados de año las tasas se mantendrían en niveles muy bajos, lo que influiría también en la evolución de los futuros del dólar.

La incógnita del mercado pasa ahora por el comportamiento que tendrán las tasas y el mercado cambiario (el formal, pero especialmente el «blue») en el segundo semestre. Sucede que la conjugación de menor ingreso de dólares, aumento de los vencimientos de deuda en moneda extranjera.

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