23 de noviembre 2012 - 00:00

Caló usa a Moyano para arrimarse a Cristina

Antonio Caló llega a la sede de UPCN para la reunión de «mesa chica» de la CGT oficialista. El paro de Moyano y Ganancias, los ejes.
Antonio Caló llega a la sede de UPCN para la reunión de «mesa chica» de la CGT oficialista. El paro de Moyano y Ganancias, los ejes.
La CGT oficialista deliberó ayer confiada en un llamado de Cristina de Kirchner antes de fin de año para definir cambios en Ganancias, asignaciones familiares y fondos de obras sociales, en vista de lo que reconocieron como una huelga exitosa llevada a cabo por Hugo Moyano junto con sectores disidentes del sindicalismo. Los dirigentes alineados con Antonio Caló dijeron estar esperanzados en que la jefa de Estado se recostará en ellos sobre la base de respuestas a sus planteos para conjurar la amenaza de nuevas protestas del camionero.

La «mesa chica» de esa central sindical se reunió en la sede de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN). Durante cuatro horas los gremialistas analizaron las consecuencias de la huelga y repasaron las propuestas que llevarán al Ejecutivo sobre los tres temas pendientes de respuestas. Y concluyeron que para sostener la alianza con el Gobierno los cambios deberán estar resueltos a más tardar dentro del primer trimestre de 2013.

Como anticipó este diario, la expectativa de los dirigentes es que Cristina de Kirchner cumpla con su compromiso de dar a conocer, antes de fin de año, un proyecto de reformulación completa de Ganancias, que libere del gravamen a los salarios por debajo de un rango estimado en $ 25 mil y haga pesar más el tributo en los ingresos superiores. Los sindicalistas, en paralelo, terminarán esta semana un borrador de iniciativas orientadas a generar nuevos tributos a sectores no alcanzados hasta ahora, como la renta financiera, los funcionarios del Poder Judicial y las industrias de Tierra del Fuego.

Ayer deliberaron Caló y el dueño de casa, Andrés Rodríguez; los «gordos» Armando Cavalieri (Comercio), Carlos West Ocampo y Héctor Daer (Sanidad); el «independiente» Gerardo Martínez, exaliados de Moyano como Omar Viviani (taxistas), Roberto Fernández (colectiveros, UTA) y Horacio Ghilini (docentes privados), y Ricardo Pignanelli (mecánicos, SMATA).

Caló admitió el impacto de la huelga, pero lo atribuyó a los bloqueos de vías promovidos por los aliados del camionero. «Como cortes, lo organizaron bien; como paro, no sé», sostuvo, y agregó que «ningún gremio industrial» se plegó a la medida de fuerza. En tanto que Daer sostuvo que «el Gobierno debe escuchar los reclamos que plantearon los trabajadores que realizaron el paro», así como los que lleva la CGT oficialista «a través del diálogo».

Además del paro y Ganancias, la reunión de ayer giró en torno de las próximas novedades acerca de los fondos de las obras sociales, que dependen de una resolución de la superintendente de Servicios de Salud, Liliana Korenfeld. Los gremialistas dijeron, además, que el Gobierno deberá analizar los planteos relacionados con la posible universalización de las asignaciones familiares. El último aumento que dispuso el Gobierno sobre ese beneficio fue resuelto de modo tal que un sector considerable de los perceptores terminaría por cobrar menos que en meses anteriores.

Otro tópico del encuentro fue la búsqueda de una sede para funcionar como CGT. Sobre este punto, hubo rezongos por los ofrecimientos de edificios a precio dólar, que no bajan de los 20 mil por mes.

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