- ámbito
- Edición Impresa
Caló vuelve a la pelea por CGT
Antonio Caló
Las idas y vueltas del jefe de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) parecían ayer una comedia de enredos. Desde el núcleo del sindicato habían dado a conocer el martes que Caló había sufrido un pico de presión y que en los estudios posteriores le había sido detectado un problema cardíaco que prácticamente lo dejaría sin chances de encabezar una nueva CGT. La desmentida de ayer del dirigente dio cuenta de una posible interna dentro de la UOM, que cuenta con varios líderes con peso y estructura propios.
Esa sospecha representa el argumento más sólido en contra del metalúrgico. Si sus pares lo habían elegido por el peso de su sindicato, y desde la propia UOM surgían operaciones para correrlo, parecía difícil sostenerlo hacia adelante.
«Me descuidé con las comidas y tuve un piquito de presión, pero en los exámenes no salió nada malo. Yo sigo en carrera, si los compañeros quieren. No entiendo cómo es que salió la versión de que me bajaba», minimizó en diálogo con este diario Caló, quien admitió una posible «picardía» de dirigentes de otros gremios o de la propia UOM, como parece indicar el origen de la información. Caló encabezó un raid por varios medios para decir lo mismo, y hasta convocó de urgencia al gremio a José Ignacio de Mendiguren, con igual propósito.
«Me hice un chequeo, me dio todo bien, pero me armaron una operación y me inventaron una renuncia», le dijo Caló al titular de la Unión Industrial Argentina.
En el pasado, cuando el camionero se había convertido en un azote para muchas empresas industriales, el titular de la UIA había dicho que la entidad prefería «que la CGT estuviera encabezada por un gremio industrial». La situación, por razones obvias, se modificó: «La UIA no se mete en la interna de la CGT. Será decisión de los trabajadores designar su conducción», dijo el dirigente.
De todos modos, Caló y De Mendiguren hablaron de la importancia de avanzar con la ya lanzada Federación de Gremios Industriales; el metalúrgico sostuvo que son «el alma del movimiento obrero», y el hombre de la UIA recordó que -por los aumentos pactados- la competitividad de las industrias locales se venía erosionando desde hace varios años.
Caló propuso entonces armar un nuevo encuentro ampliado, en el que participarían dirigentes de los principales gremios industriales y de las mayores cámaras empresarias afiliadas a la UIA. De Mendiguren acordó; no quedaron en fecha concreta, pero el presidente de la central fabril invitó a Caló a formar parte del festejo por el Día de la Industria «paralelo» que se hará el 29 de agosto en el industrial Otto Krause, en el barrio de San Telmo. «¿Si lo voy a invitar a Moyano? No veo por qué: es un encuentro de la industria, y él representa a un sindicato que trabaja en el sector servicios», dijo De Mendiguren.


Dejá tu comentario