El director ejecutivo de UNFPA, Babatunde Osotimehin, reveló que al menos 214 mujeres y niñas "están visiblemente embarazadas y otras dieron positivo en las pruebas", en declaraciones recogidas ayer por el diario nigeriano Daily Mail, que cifró en 700 el número de víctimas liberadas en tres operaciones del Ejército nigeriano realizadas entre el martes y el sábado de la semana pasada. "Están siendo sometidas a análisis médicos en busca de varias enfermedades o infecciones, incluyendo el sida", agregó.
Los testimonios desgarradores, a los que ayer se sumaron informes médicos, dieron cuenta de decenas de embarazos no deseados, producto de violaciones constantes, y reflejaron la violencia ejercida por el grupo más sanguinario de África contra estas mujeres.
Muchas de ellas fueron casadas a la fuerza, obligadas a combatir y a presenciar el asesinato de sus maridos o padres.
"Me convirtieron en un objeto sexual. Hacíturnos para acostarse conmigo. Ahora estoy embarazada y no sé quién es el padre", contó Asabe Aliyu, de 23 años, secuestrada durante seis meses por Boko Haram, que juró fidelidad a la organización yihadista Estado Islámico y pretende imponer un califato en Nigeria.
Muchas de las mujeres y niños liberados se encuentran en distintos campos de desplazados de la región noreste, la mayoría en Yola, capital de Adamawa, adonde llegaron este fin de semana tras varias horas de viaje en camionetas del Ejército nigeriano.
Traumatizadas y algunas víde la desnutrición, las exrehenes quedaron en manos de la Agencia Nacional de Gestión de Emergencias (Nema), que las asiste con apoyo psicológico y busca facilitar su reinserción social.
Lami Musa, de 19 años y quien cursaba el cuarto mes de embarazo hace cinco meses cuando fue secuestrada, contó que escapó de un matrimonio forzado por su estado, aunque los milicianos le dijeron que la desposarían una vez que hubiera dado a luz. "Por suerte, fui rescatada al día siguiente de tener a mi hijo", contó.
Según Saad Bello, coordinador de la Nema en Adamawa, muchas mujeres padecen depresión profunda. "Algunas muestran verdaderas señales de (sufrir) un trauma y nosotros intentamos que entiendan que esto no es el fin de sus vidas", explicó.
Por el momento, ninguna de las rescatadas fue identificada como parte de las más de 200 alumnas de secundaria secuestradas de una escuela en Chibok en abril de 2014. Este secuestro se convirtió en el símbolo de los raptos de los islamistas, según Amnistía Internacional.
Aisha Abas, de 45 años y madre de dos niños, afirmó que los terroristas "dijeron que las chicas Chibok ya se habían casado (con milicianos)". "Algunos las vendieron como esclavas mientras que otros se casaban con dos o cuatro jóvenes a la vez", aseguró.
Los soldados encontraron ayer a otras 260 mujeres y niñas a las afueras del pueblo de Chalawa, en el estado de Adamawa, que habían escapado de los terroristas, dijo el portavoz del Ejército, Chris Olukolade, en un comunicado.
La mayoría procedían de la vecina ciudad de Madagali y las comunidades aledañas. Algunas habían sido secuestradas y huyeron de campamentos de Boko Haram, mientras otras llevaban huyendo desde que los insurgentes atacaron la localidad hace varias semanas.
| Agencias AFP, Reuters y DPA |


Dejá tu comentario