4 de julio 2017 - 00:04

Cambiemos (de moneda), en la previa electoral

Cambiemos (de moneda), en la previa electoral
Justo cuando más calma necesita en la previa electoral, el dólar complicó el andar oficial. Volvió a subir cuando en Brasil y en el resto de la región se mantiene estable. O baja. Se comienza a ingresar en un círculo vicioso: sube el dólar, alimenta la inflación, el BCRA no interviene, y vuelve a subir el dólar. El factor político obviamente tiene su propio circulo vicioso: el gobierno habilita la suba de la naftas de 7% -por la suba del dólar - lo festeja el kirchnerismo y toda la oposición, crece temor a que Cambiemos pierda elección en PBA, sube el dólar de nuevo. Hay fisuras internas: desde PBA la gobernadora Vidal efectuó críticas a la Jefatura de Gabinete por la luz verde otorgada a la suba de las naftas. Lo mismo Horacio Rodríguez Larreta. El porcentaje del aumento, 7,2% en naftas, no tiene demasiada correlación con la evolución del tipo de cambio y menos con el valor del Brent. Como si ese incremento hubiera sido decidido por Vinicio Alvarado (asesor de Unión Ciudadana) y no por Jaime Durán Barba en confusión de consultores ecuatorianos.

Debería hoy el BCRA cortar esta tendencia. Pero a juzgar por lo dicho por Federico Sturzenegger en reunión con economistas el viernes último, al estilo Janet Yellen, el tipo de cambio "tiene que flotar". Hasta que llamen de la Casa de Gobierno. Es cierto que la situación es manejable. Puede también el Tesoro salir a vender dólares. Cuando el dólar mayorista se ubicó hace dos meses a $15,20, el BCRA salió a declarar que tenía como objetivo la acumulación de reservas. Hubo en ese entonces presión oficial para que revierta la tendencia descendente del tipo de cambio. Pero si sale el BCRA a vender dólares ahora, ¿en que quedó la política de acumular reservas?

El vicepresidente del BCRA Lucas Llach escribió en twitter ayer que el valor del peso contra el dólar, "no debe pensarse como oferta y demanda de un flujo". Si siguen creciendo traspasos de los pesos en las LEBAC al dólar, los flujos, esa frase puede sumarse a la larga lista de las frases fallidas de funcionarios sobre el tipo de cambio en la Argentina. Es más una concepción académica de la teoría de portafolios a la que hace referencia Lucas Llach aplicable a activos, en mercados profundos y en el largo plazo. También en estas situaciones, un banco central tiene la posibilidad de intervenir en el mercado spot o futuros en el ROFEX. Pero discrecionalmente el BCRA modificó, apenas asumió el presidente Macri, el cierre de las operaciones pactadas por el BCRA de Alejandro Vanoli. Más allá de los obsequios que representaron ser esas transacciones, la regla se modificó. Y ahora es muy complicado para el BCRA intervenir en la plaza de futuros. El 19 de julio es la próxima licitación de LEBAC. Para entonces el BCRA debería haber apaciguado la tensión en plaza.

Otra problema adicional para el BCRA es la inflación con este rebote del dólar. ¿Y los créditos con cláusula UVA?. La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) emitió un comunicado ayer señalando que "la fuerte suba que alcanza el 7,2% en naftas y 6% en gasoil se traduce en un impacto promedio del 1,8% en la actividad; se trata de un nuevo incremento en los costos que complica la logística y puede generar un traslado del aumento a las góndolas". ¿Se animará el BCRA a subir más la tasa de interés con los precios en alza y muy por encima de sus proyecciones? Un dato significativo es que ayer el BCRA vendió LEBAC en el mercado secundario pero por primera vez a una tasa mayor a la de la última licitación, al 25,6%. Un mensaje de que está dispuesto a subir las tasas. Y antes de una elección. Es como el aumento de las naftas pero en versión monetaria. Aunque como herramienta de frenar el aumento de los precios sea inútil. La base monetaria crece arriba del 30% interanual. Por lo pronto, los mercados se mueven en función de las elecciones. Estabilidad del dólar es clave en la previa.

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