28 de julio 2009 - 00:00

Cambios oportunos

El BMW Serie 3 llega a la Argentina con la última actualización disponible en Europa. Probamos la versión 325i con el motor de seis cilindros y 218 CV.

El BMW Serie 3 no ha cambiado su interior, aunque la adopción del iDrive con su pantalla central le agrega modernidad al conjunto.
El BMW Serie 3 no ha cambiado su interior, aunque la adopción del iDrive con su pantalla central le agrega modernidad al conjunto.
Está claro que el Serie 3 es el líder mundial de su segmento, pero también es verdad que el nuevo Mercedes Clase C vende cada día más unidades y que el nuevo Audi A4 le ha sacado un protagonismo en Europa que ha sido su lugar de privilegio durante muchos años. Sumando todas las versiones, el Serie 3 continúa siendo el más vendido; sin embargo, el año pasado con 291.700 unidades el Mercedes Clase C ha sido el sedán de este segmento más vendido del mundo (también fue líder en la Argentina con 1.611 unidades), y el nuevo Audi A4 ha sido el más vendido en Alemania.

En donde sigue vendiendo muy bien el Serie 3 es en Estados Unidos y en Inglaterra, y en general, sus versiones coupé y cabriolet son las número uno en el mundo. Con esta introducción con datos de ventas mundiales es lógico entender que el modelo necesitaba algo de renovación.

Confirma sus dones

Con un re-styling acertado, principalmente en el frontal del vehículo, el Serie 3 continúa siendo un automóvil muy atractivo, no sólo por su diseño. El placer de conducción está garantizado en el 325i dotado de un motor de seis cilindros con 218 CV de potencia e inyección directa.

Uno de los puntos a favor del modelo es que con las suspensiones que tiene, sumado a un cambio de neumáticos en medida 16 pulgadas, ha dejado de ser un auto muy duro en ciudad, una contra repetida en varias versiones. Por esto, el comportamiento dinámico es cada vez más eficiente y sigue siendo sorprendente cómo pueden lograrlo. Siempre elogiamos el placer de conducir que otorgan varios automóviles de BMW y Alfa Romeo. El 325i confirma sus dones.

Con el motor de seis cilindros desarrolla una velocidad máxima de 246,4 kilómetros por hora y acelera de 0 a 100 en 7,6 segundos. En ruta es un auto de consumos contenidos, como lo afirman los 7,8 litros que necesita para recorrer 100 kilómetros a una velocidad de 120 kilómetros por hora.

La nueva versión mantiene las principales cualidades de toda la gama: frenos muy eficientes, posición de manejo, terminación y calidad de materiales.

Por el lado de las contras, sigue ofreciendo una presentación interior demasiado minimalista y con pocos cambios. Tiene los mismos mandos de climatización, equipo de audio, apertura de puertas, balizas y tablero de instrumentos. El interior comienza a cansar para el usuario que conoce la marca, aunque la adopción del iDrive con su pantalla central le agrega modernidad al conjunto. El espacio posterior es justo y no ha cambiado su política con respecto a la rueda de auxilio: no tiene, sólo incorpora el sistema run flat.

Otros faltantes son los airbags de rodilla (BMW los creó en 2001), junto con los airbags laterales traseros, y por su precio, la conexión del equipo de audio con bluetooth, ipod y USB debería ser serie. Hay que pagar 800 dólares para tenerlo. Autos mucho más económicos, como el Volkswagen Voyage, lo llevan de serie.

A su favor, su garantía es de tres años o 100.000 kilómetros. Una cobertura que las otras marcas premium no ofrecen. En suma, el 325i hace gala de su equilibrio. Un auto muy placentero de manejar que por sus cualidades continúa siendo una opción muy válida dentro del selecto grupo de las tres marcas alemanas.





A FAVOR:

Comportamiento dinámico

ejemplar.

Diseño.

Frenos.

Garantía.

Posición de manejo.

Placer de conducir.

Prestaciones.

Terminación.

EN CONTRA:

Faltan los airbags de rodilla y los laterales traseros.

Espacio posterior.

Conexión bluetooth, ipod, USB

opcional.

Presentación interior.

Sin rueda de auxilio/sistema

run flat.

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