12 de agosto 2011 - 00:00

Cameron recargado: amenaza con bloquear redes sociales y con toque de queda

El primer ministro conservador, David Cameron, acudió ayer al Parlamento británico para dar cuenta de su manejo de la crisis social desatada en barrios marginales de Inglaterra. El enfoque ante los desmanes será policial, dijo.
El primer ministro conservador, David Cameron, acudió ayer al Parlamento británico para dar cuenta de su manejo de la crisis social desatada en barrios marginales de Inglaterra. El enfoque ante los desmanes será policial, dijo.
Londres - En el marco del «contraataque» anunciado por él mismo el miércoles, David Cameron advirtió ayer ante el Parlamento que podría impedir el uso de redes sociales, recurrir al Ejército y establecer el toque de queda, en el marco de medidas extremas si vuelven a desatarse disturbios como los que tuvieron lugar desde el sábado en diversas ciudades de Inglaterra.

La del miércoles fue la primera noche en cinco que no registró incidentes, pero ante el riesgo latente de nuevas reacciones sociales, el primer ministro conservador dijo que se ampliará el poder de los policías, como la potestad de quitarles las máscaras, pañuelos y otros elementos a los sospechosos de actividades criminales.

Muchos de los saqueadores que sembraron el terror en los últimos días en varias ciudades del país tenían el rostro cubierto, lo que complica su identificación.

Frente a los disturbios que causaron cuatro muertos, que a su vez se desataron tras el aparente asesinato por «gatillo fácil» de un joven en el empobrecido barrio de Tottenham, Cameron no descartó medidas extremas, como un toque de queda y anulación temporal de redes sociales y servicios de mensajería. En particular, lo que está bajo observación de Scotland Yard es el sistema de mensajería gratuito y codificado de los teléfonos de la marca Black-Berry, utilizado por los alborotadores.

Algunas personas fueron detenidas por incentivar los incidentes desde Facebook o Twitter. Nathan Sinden, de 27 años, permanece bajo custodia por haber colgado men-sajes en Facebook como «vamos a iniciar

disturbios en Hastings. ¿Quién se apunta?». «Hoy toca saquear. ¿Quién viene de compras?».

Cameron no descartó tampoco recurrir al Ejército en el futuro. «Mi responsabilidad es velar por que se considere toda eventualidad, incluidas algunas tareas que el Ejército puede asumir, y que dejaría las manos libres a la Policía en la línea del frente», declaró ante una sesión del Parlamento.

Poco usual

Algunas medidas, como la ya anunciada utilización de carros hidrantes, son habituales en muchos países del mundo e incluso en Irlanda del Norte, territorio que depende de Londres, pero no en la isla de Gran Bretaña.

Cameron, quien tuvo que suspender sus vacaciones en Italia el martes, dijo que los disturbios que tuvieron lugar en Londres y en otras grandes ciudades inglesas durante cuatro días no tenían nada que ver con la política, sino que eran «robos» perpetrados por «patoteros oportunistas» (ver aparte).

El gobernante trata de mostrarse enfático en su respuesta, en lo que significa el segundo temporal en un mes, tras el escándalo sufrido por sus vinculaciones con el grupo mediático Murdoch. Días atrás, Cameron dijo que los niños detenidos deberían ser castigados.

El premier conservador incluyó párrafos autocríticos en su discurso. Reconoció que había «muy pocos» policías desplegados durante el auge de los disturbios, el lunes por la noche, y que las tácticas preventivas utilizadas fracasaron.

Sobre el tema, el jefe de la oposición, el laborista Ed Miliband, cuestionó que los recortes anunciados por el Gobierno para reducir el déficit fiscal pueden afectar el desenvolvimiento policial, ya que la seguridad es hoy, a entender del diputado, «absoluta prioridad».

La noche del miércoles no se produjeron disturbios, tras incrementarse del número de efectivos de las fuerzas del orden público en las calles. Londres fue patrullada por 16.000 hombres. Además, llovió en muchas regiones del país, mientras Gran Bretaña comenzaba a estimar el costo de los daños materiales. La factura de los destrozos superará sin duda los 150 millones de libras (240 millones de dólares), según estimaciones realizadas por profesionales del sector.

La Policía continuaba anoche buscando a al menos un centenar de alborotadores identificados. Ya fueron detenidas 1.200 personas por su participación en los disturbios, y los tribunales quedaron abiertos toda la noche para poder atender todos los juicios. Los procesados son cerca de la mitad de los arrestados.

Agencias AFP, Reuters y ANSA, y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario