- ámbito
- Edición Impresa
Campagnoli se alista para el último round
En esa audiencia coincidirán la fiscalía del caso y la defensa de Campagnoli, que es representado por Ricardo Gil Lavedra para que se expongan las pruebas que esperan que se exhiban en el juicio y los testigos que propondrán desde ambas partes (se debe prestar atención a los nombres que ofrecerá el Gobierno porque podría haber allí alguna sorpresa).
Igualmente, la clave de esta cita es si finalmente los siete miembros del jurado podrán fijar en la audiencia una fecha estimativa para el inicio del juicio político. Nadie ha dejado de tomar nota sobre los plazos: tienen hasta noviembre para enjuiciar al fiscal.
Campagnoli fue suspendido y enviado a juicio político en noviembre del año pasado por presunto mal desempeño por intervenir en una causa penal contra el empresario kirchnerista Lázaro Báez.
Luego de esta determinación, el fiscal se despachó con duras críticas para con la procuradora general Alejandra Gils Carbó.
El fiscal investigaba un expediente por presunta extorsión al financista Federico Elaskar, que le fue quitado a Campagnoli y que la semana pasada fue cerrado luego de que se expidiera el fiscal Guillermo Marijuán por ausencia de pruebas.
El Jurado de Enjuiciamiento, por cuatro votos a tres, suspendió en el cargo a Campagnoli hasta que se realice el juicio político por considerar que su permanencia entrañaba un riesgo para la función judicial.
Desde ese momento Campagnoli vivió dos realidades contrapuestas: mientras las agrupaciones de abogados de la Capital realizaron actos en su defensa y manifestaciones de todo tipo, las agrupaciones de jueces y fiscales, especialmente la Asociación de Magistrados, guardaron un silencio absoluto.
La explicación debe encontrarse en que la percepción general en los tribunales es que el fiscal asentado en Saavedra efectivamente se extralimitó cuando pretendió ordenar medidas en el marco de una investigación que era de índole federal y que tenía un juez a cargo (Sebastián Casanello).
Pero al mismo tiempo tampoco debe entenderse este proceso como una victoria de Gils Carbó: también es una idea muy generalizada, en los despachos más exclusivos, que el proceso para enviarlo al jury estuvo plagado de irregularidades y tuvo una velocidad llamativa.
Campagnoli pasó el verano con un litigio en el fuero Contencioso Administrativo que no tuvo buenos resultados y hasta imaginó la posibilidad de recurrir a la Corte Suprema. Desde allí le recomendaron, por lo bajo, que se abstuviera porque no había posibilidad de que el tribunal tomara su caso.
El golpe más reciente llegó la semana pasada cuando, Casanello sobreseyó a Báez en la causa por supuesta extorsión contra el financista Federico Elaskar (que terminó procesado junto a Leandro Fariña). Una semana antes Marijuán había desistido de su accionar contra el propietario de Austral Construcciones.


Dejá tu comentario