27 de marzo 2009 - 00:00

Campaña con quebrantos

El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona oeste de Buenos Aires, sobre la base de los precios estimados a cosecha 2008/09 para trigo y granos gruesos. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.
De a poco se van entregando los cultivos de soja y maíz en la zona, y se cosecharon los primeros lotes.
Las soja presenta rindes muy bajos, lo que pone en evidencia el impacto de la sequía. Los rindes oscilan entre 6 y 20 qq/ha, y son generales rindes de 12 a 15 qq/ha. La calidad del grano es mala, con un elevado porcentaje de grano verde. Este hecho se explica en que con la lluvia importante de fin de febrero se reactivó el crecimiento de parte de la planta, y comenzó a llenarse grano en las vainas más jóvenes, mientras en la mayor parte de la planta se estaba terminando este proceso. Las sojas de grupos más largos, que completarán la madurez en las próximas semanas, pueden tener rindes algo mayores.
En contraste con el rango de rindes para soja que se muestra en el cuadro de resultados proyectados, los 15 qq/ha que se están cosechando arrojan un quebranto de 114 u$s/ha en el resultado neto en siembras en campo propio, mientras el rinde de indiferencia para cubrir costos totales es de 22,5 qq/ha.
Las siembras en campo arrendado, con 15 qq/ha de rinde, implican un quebranto de 276 u$s/ha. En este caso, el rinde de indiferencia para cubrir costos totales debería ser de 30,8 qq/ha, un promedio difícil de alcanzar en la presente campaña.
En el caso del maíz, los primeros lotes presentan rindes de 30 a 50 qq/ha. El quebranto en este caso es importante, puesto que para siembras en campo propio es necesario obtener rindes de 85 qq/ha para cubrir costos totales, mientras en campo arrendado el rinde de indiferencia se eleva a 104 qq/ha.
En el caso del girasol, los rindes resultaron altos, con promedios de 25 qq/ha, pero con gran disparidad en el contenido de aceite. Este rinde, si bien parece alto, sólo permite cubrir los costos totales.
Se trata de una campaña que cerrará con quebrantos, que implican menores recursos para encarar el año y la nueva campaña. Esta realidad contrasta con el hecho de que por cada tonelada de soja cosechada, el Gobierno, sin arriesgar, embolsará 123 dólares en concepto de retenciones (a los precios FOB actuales), que para un rinde de 15 qq/ha equivalen a 184,5 dólares por hectárea. El productor, en esa misma hectárea, pierde 114 dólares.

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