24 de diciembre 2008 - 00:00

Campéon y nada más

Hugo Ibarra levanta una copa más como capitán de Boca. Es el campeonato 16 que consigue con esta camiseta. Boca perdió con Tigre, pero terminó campeón por diferencia de gol.
Hugo Ibarra levanta una copa más como capitán de Boca. Es el campeonato 16 que consigue con esta camiseta. Boca perdió con Tigre, pero terminó campeón por diferencia de gol.
Habrá que empezar por el final. Al revés de que como dictan las crónicas cinematográficas, uno debe decir que Boca fue campeón de este Apertura 2008 que todavía va a seguir dando tema para tratar. Por la consagración por diferencia de gol de Boca, porque para definir el título se tuvo que jugar un triangular donde ninguno de los tres equipos mantuvo el invicto.
Boca es el campeón y, para muchos, es el mejor sólo por el mero hecho de ganarse el derecho a dar la vuelta olímpica, pero para otros, que no son pocos, no resiste el análisis por no tener carácter de indiscutido a pesar de que se consagró con legitimidad, pero sin sobrarle nada. Con lo justo, por aquel gol de Chávez en el descuento frente a San Lorenzo o por la diferencia que no pudo sacar San Lorenzo en el partido de mayor disparidad del triangular frente a Tigre o por la timidez de los de Cagna durante gran parte de este último capítulo. No importa ya; el campeón es Boca.
Empezó mejor
Tuvo mejor presencia en el inicio Boca, hasta empezar a convertir a un tal Luis Ardente en la figura de la final: le tapó un mano a mano claro a Figueroa a los 20 y a, partir de ahí, en cada una de sus intervenciones dio seguridad. Mientras, los de campo del equipo de Cagna no llegaban ni inquietaban a Javier García. Lo despertó Morel sobre el final del primer tiempo y lo despabiló Leandro Lázzaro (él de los goles importantes de Tigre). El centro de Matías Giménez era de poco peligro, pero la falla en el cálculo del arquero terminó de agregarle a este guión más suspenso de lo que se podía imaginar. Quedará para los memoriosos que Boca salió campeón con un adolescente llamado Josué Ayala, que debutó en Primera y dio una vuelta olímpica.
Habrá tiempo de afiches, de vacaciones, de conclusiones y de hacer lugar en la vitrina de Brandsen 805. Boca es nuevamente campeón. La generación de hinchas xeneizes versión 2.0; se han acostumbrado de temprana edad a ganar un título por año de promedio. No saben de época de vacas flacas ni nada por el estilo. Son de los que explican contundentemente cómo es este juego con la siguiente máxima: el fútbol es un deporte que se juega once contra once, donde siempre sale campeón Boca.

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