23 de abril 2019 - 00:00

Campo y Vaca Muerta, la última esperanza para las automotrices

Los patentamientos de abril muestran una baja del 42,6%, aunque se compara con un pico de consumo de 2018. Toyota Hilux lidera ventas.

1.jpg

Abril entró su parte final y las ventas de autos siguen sin reaccionar. Los patentamientos de 0 km, en lo que va del mes, muestran una caída del 42,6%, contra el mismo período del año pasado. Es cierto que se sigue comparando con meses récord -como los que se vivieron en 2018, antes de la devaluación- pero el volumen de operaciones sigue bajo. Crecen el 31% contra marzo pasado, lo que no impide que en el acumulado de 2019 tenga un retroceso del 48,7%.

Con estos datos y lo que se espera para el primer cuatrimestre, el mercado anual rondaría las 500.000 unidades. Puede acercarse a 550.000 si se produce una mejora en la segunda mitad del año o estancarse en el medio millón si el “efecto elecciones” profundiza la recesión. Para abril, se espera un volumen de patentamientos de 40.000 unidades, que puede ser menos por el impacto del paro el último día hábil de carga de registros.

Este es el panorama desalentador del sector, aunque algunos prefieren aferrarse a las pocas señales positivas del mercado interno. Estas tienen que ver con dos sectores que están mostrando crecimiento. Por un lado el campo que, con una cosecha récord, está mostrando una reactivación en pueblos y ciudades del interior. Todavía es incipiente pero, en concesionarias de las provincias involucradas en el negocio agrícola, percibieron en los últimos días un aumento de las consultas.

El otro foco importante de mejora se centra en la provincia de Neuquén por la actividad que genera la explotación de Vaca Muerta. El impacto también se empieza a notar en zonas de influencias de Mendoza y Río Negro.

Es por eso que las automotrices están entusiasmadas con el “derrame” que podrían generar estos sectores económicos en la venta de vehículos, en contraste con la alicaída demanda de Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Obviamente, las marcas que comercializan pickups son las más beneficiadas, aunque la reactivación económica que llega a las ciudades próximas a estos rubros también puede provocar el crecimiento de las ventas del resto de los vehículos. La otra parte del negocio, como la exportación, tiene sus problemas por el impacto de la baja de reembolsos y la aplicación de retenciones.

Para confirmar las presunciones de las automotrices, basta analizar lo que está pasando en el ranking de ventas. La pickup Hilux viene liderando el mercado desde el año pasado y se consolida en el comienzo del actual. En lo que va de abril, se mantienen en el primer puesto de patentamientos, con un margen amplio sobre modelos más económicos como el Ford Ka. Es cierto que la “chata” que se produce en Zárate también es un producto demandado en zonas urbanas pero el campo es su punto más fuerte.

Dejá tu comentario