19 de marzo 2012 - 00:00

Canciller británico ya se despega de Morrisey

El secretario de Estado británico de Relaciones Exteriores, Jeremy Browne, dijo, en declaraciones a la prensa el viernes pasado en Lima, donde realiza una visita oficial para promover los Juegos Olímpicos de Londres, que debe ser la población de las islas Malvinas la que decida su futuro.

«Nuestra posición es clara: creemos en el principio de autodeterminación de los habitantes de las Falklands (nombre oficial de Gran Bretaña para Malvinas)», señaló Browne, vicecanciller encargado de Latinoamérica y Asia.

El funcionario señaló que «es la población la que debe tener la libertad de decidir. No vemos por qué esa libertad debe ser negada», agregó en relación con la reivindicación de soberanía de la Argentina sobre las Malvinas.

«Vamos a tomar medidas para defender ese principio», acotó Browne en momentos en que crece la tensión diplomática entre Londres y Buenos Aires por el 30° aniversario de la Guerra de las Malvinas que estalló el 2 de abril de 1982.

«El 30° aniversario debe servir para conmemorar el (...) sacrificio de los soldados de Gran Bretaña y Argentina», indicó el secretario de Estado. Browne expresó, además, su rechazo a cualquier iniciativa que pretenda bloquear el comercio de las islas Malvinas como impulsa la Argentina. «Estamos en contra del bloqueo de las Falklands; ellos tienen derecho a recibir alimentos y medicinas. Tomaremos medidas para no afectar su calidad de vida», agregó el funcionario británico sin dar detalles.

«Es lamentable que se puedan aplicar medidas proteccionistas», remarcó.

«Queremos una relación cordial y amigable con América Latina, queremos llevarnos bien con la Argentina», subrayó Browne.

Fue recibido a la tarde por el presidente Ollanta Humala, acompañado del canciller Rafael Roncagliolo. El encuentro fue privado y duró una hora, según la agencia oficial Andina.

Perú es la última etapa de una minigira por la región de Browne, quien visitó días antes Chile y Colombia. Los tres países visitados por Browne, todos ellos Estados asociados del Mercosur, firmaron en diciembre una declaración del bloque sudamericano que prohíbe el ingreso a sus puertos de buques con bandera de Malvinas.

El secretario de Estado reaccionó con buen talante a las opiniones de las estrellas del rock Roger Waters, bajista que fue uno de los fundadores de la mítica banda Pink Floyd, y Stephen Morrisey, ex The Smiths, que se expresaron a favor y en contra de la presencia británica en las Malvinas, respectivamente, en sus giras por la Argentina, Chile y Perú.

«Las decisiones políticas no son tomadas por los músicos. Me encantan Pink Floyd y The Smiths, pero son los habitantes de las Falklands quienes tienen que decidir su futuro y no las estrellas de rock», aseguró Browne.

«La decisión sobre las islas no tiene que ver con el consenso en Gran Bretaña, sino con lo que quieren hacer los habitantes de las islas», dijo el secretario de Relaciones Exteriores al rechazar tácitamente que una corriente de opinión en Gran Bretaña pueda hacer variar la política de Londres sobre las Malvinas.

«Los rockeros no deben estar diciendo qué decisión tomar. Ellos no pueden tomar decisiones por las Falklands», reiteró.

El vicecanciller británico para Latinoamérica resumió la minigira que lo llevó a Chile, Colombia y Perú como «una visita de rutina en tres países que tienen en común su apuesta por la apertura de mercados, economía en crecimiento y están abiertos a la inversión con condiciones políticas para crecer».

La Argentina reclama la soberanía de este archipiélago bajo dominación británica desde 1833.

Dejá tu comentario