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Candela: confirman preventiva a presos
La audiencia comenzó pasado el mediodía en los tribunales de Morón, situados en Colón y Almirante Brown, donde las defensas expusieron los argumentos por los cuales creen que sus asistidos no deben permanecer detenidos.
Los detenidos Gladys Cabrera, Ramón Altamirano, Hugo Bermúdez, Alberto Espínola, Gabriel Gómez y Guillermo López estuvieron cara a cara con el juez, ante quien también comparecieron el fiscal del caso, Marcelo Tavolaro, y el abogado de Carola Labrador, Fabián Améndola, quien explicó que la mamá de la niña prefirió no asistir.
Antes de reunirse con el juez, el letrado, quien trabaja en el estudio de Fernando Burlando, adelantó su convicción de que los acusados deben estar detenidos para evitar riesgo de fuga o de entorpecimiento de la investigación. Tras la audiencia, el juez Meade resolvió dictar la prisión preventiva para seis de los siete acusados.
El defensor del carpintero Altamirano, Matías Morla, se mostró molesto por el pedido de prisión preventiva del fiscal, ya que consideró que éste «fraccionó la prueba» para comprometer a su asistido y dijo que la causa está «politizada». «Si queda detenido (Altamirano) va a ser un preso político», consideró Morla, quien opinó que el crimen de Candela fue una «venganza vinculada al narcotráfico».
La semana pasada Tavolaro requirió al juez la prisión preventiva de seis de los siete acusados -no pidió aún la de Héctor «El Topo» Moreira, el último de los detenidos- por el delito de «homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas», en el caso de Bermúdez como autor material y el resto como «partícipe necesario», ya que cuenta con más plazo para analizar su situación procesal.
En su procesamiento, el fiscal habla de «venganza no convencional», «vuelto» o «ajuste» y dice que en principio la banda tal vez no tenía como fin matar a la niña, pero la asesinó porque Candela conocía a las personas que la tuvieron cautiva. Al describir los roles, para el fiscal fue Bermúdez quien mató a la niña de 11 años cuando presumiblemente con sus manos le tapó la nariz y la boca y le provocó un paro cardiorespiratorio traumático.

