6 de diciembre 2012 - 00:00

Canje: recomienda a Uruguay abogado de la Argentina

Grecia canjeó su deuda soberana sin caer en default y ahora quedan los casos de España e Italia, que en vez de tomar el ejemplo de reestructuración griega, podrían atender la forma en que lo hizo Uruguay, opinó un abogado argentino que asesoró al país heleno y también al sudamericano.

Andrés de la Cruz es un abogado socio del estudio Clearley Gottlieb Steen & Hamilton, que representa a la Argentina en los tribunales de Nueva York por el caso de los fondos buitre, y que hoy disertó sobre la reestructuración de la deuda griega en la sede del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI).

El abogado explicó la reestructuración de la deuda griega, resaltó el caso de la uruguaya en 2003 y lo puso como ejemplo para utilizar en los casos de las actuales deudas soberanas que aquejan a España e Italia. De la Cruz no quiso hablar sobre el caso de los fondos buitre que afectan a la Argentina, porque no es parte del equipo de abogados que aborda el tema.

«En Grecia se canjeó sin defaultear. Todos entendieron que valía la pena participar en vez de generar caos. Se pagó a los holdouts. No se quiso sumar juicios», indicó. No obstante, advirtió que la reestructuración de la deuda helena «no resuelve el tema», sino que -dijo- esa operación fue «separada en dos terapias intensivas», porque por más que se haya lanzado el canje, los 10 millones de griegos aún deben pagar 360.000 millones de euros.

Dijo que en relación con la reestructuración de los bonos en manos del sector privado (PSI), la quita real nominal fue del 53% y los bonos nuevos serán pagaderos en 30 años. Sostuvo que la participación de los tenedores fue del 80% y que se rigen por ley inglesa.

Luego, en diálogo con los periodistas, señaló que en relación con la deuda contraída con el sector privado con los socios europeos aún restan reestructurar 30.000 millones de euros, y quedan 270.000 millones de euros con el sector público a pagar en «muy largo plazo». Expresó que Grecia sólo representa el tres por ciento del PBI europeo, pero el problema reside en la interconexión de su deuda con el sistema financiero del continente. «Grecia necesita del apoyo de sus socios europeos. Es un país que depende del turismo, no se puede descolgar de Europa», reflexionó.

En otro tramo de su charla, al aludir a Europa, dijo que «en todo esquema grande hay pobres y ricos y para que la federación funcione hay que hacer transferencia» de los países más desarrollados a los periféricos. «No hay país que se pueda hacer cargo de la descapitalización de sus bancos», acotó.

Recordó que en el caso de la deuda soberana de Uruguay, en 2003, en 45 días fue aceptada por el 93% de los acreedores y el canje fue cerrado sin default. Prefirió la opción uruguaya para los casos de España e Italia porque «hay que darle tiempo al sector público para que trabaje con los temas estructurales» de la deuda.

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