3 de enero 2023 - 00:00

Carrère: sobre el hombre que se convirtió en archipiélago

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Variados atractivos, y un desatinado error, posee esta “Introducción a la ucronía”, género de relato contrafáctico que en inglés se denomina “historia alternativa”, y busca reescribir la historia a partir de un acontecimiento divergente que muta la realidad tal como se la conoce. Carrère va de la etimología a la contraposición de utopía y ucronía, una fundada por Tomás Moro, la otra por Charles Renouvier en 1876. Lo enjundioso del ensayo se debe a que comenzó siendo una tesina para el Instituto de Ciencias Políticas de París, el “Sciences Po”, donde Carrère se graduó. Un cierto humor irónico y zumbón surge al bautizar su disertación “El estrecho de Bering”. Hasta ahí Carrère había publicado tres novelas breves y un ensayo sobre Werner Herzog, en esa época era crítico de cine. Su error fue pensar que la ficción ucrónica era un mero juguete literario o ideológico que no tenía futuro, que no llegaría a convertirse en un género de la narrativa. Pasarían años para que revisara esas ideas y escribiera su reverencial biografía de Philip K. Dick, cumbre de la ucronía. Pero cuando escribía ese ensayo, en 1985, había apenas un puñado de obras que valían la pena. Obras que Carrère reseña en una colección de deliciosos relatos condensados de, entre otros, Geoffroy, Dumas, Morin Caillois, Borges, Orwell, Dick. Desde entonces la narrativa ucrónica no dejó de crecer. Está en novelas, cuentos, películas, series, comics, juegos de video. Entre nosotros Arlt, Bioy, Dalmiro Sáenz y Rosendo Fraga fueron gestores del género. Hay temas constantes, por caso el nazismo victorioso de la fundacional “El hombre en el castillo” de Dick, seguida por “Patria” de Harris, “Contrafactual” de Evans, “La conjura contra América” de Roth. Con ironía, Carrère bautiza su librito “El estrecho de Bering”, que no es el título de una obra literaria sino del dato de que, cuando el feroz dirigente estalinista Beria fue detenido y ejecutado por el régimen de Krushev, se hizo cambiar en el orbe la elogiosa biografía de Beria en la Enciclopedia Soviética por una dedicada a Bering, el archipiélago. Carrère propone las ucronías imaginables a partir de allí. Eso a él lo impulsa a evitar esos “sueños adolescentes” y “aventurarse en el país de lo real”, algo que viene concretando de forma magistral con sus novelas de no ficción “Limónov”, “El adversario”, “Una novela rusa”, “De vidas ajenas”.

M.S.

=Emmanuel Carrère, “El estrecho de Bering” (Anagrama, Bs. As., 2022, 154 págs.)