22 de enero 2009 - 00:00

Carrió y Cobos suman a Posse en Buenos Aires

Elisa Carrió desembarcó ayer en la villa La Cava, en San Isidro, territorio controlado por Gustavo Posse. El intendente vecinalista abandonó la Concertación Plural kirchnerista y ahora se suma al armado bonaerense de la UCR, la Coalición Cívica y el ConFe de Julio Cobos.
Elisa Carrió desembarcó ayer en la villa La Cava, en San Isidro, territorio controlado por Gustavo Posse. El intendente vecinalista abandonó la Concertación Plural kirchnerista y ahora se suma al armado bonaerense de la UCR, la Coalición Cívica y el ConFe de Julio Cobos.
Con la fiebre kirchnerista ya desvanecida, el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, se zambulló en el armado político opositor que la UCR, la Coalición Cívica y el cobista Consenso Federal tejen en la provincia de Buenos Aires.
Posse, un vecinalista de estirpe radical reelegido en la intendencia por el 58% de los votos, dejó el año pasado el difuso cosmos kirchnerista de la Concertación Plural. El repliegue de Néstor Kirchner sobre el PJ en detrimento de su proyecto transversal y los repetidos casos de inseguridad en su distrito, seguidos del repliegue de Gendarmería de La Cava, aceleraron el divorcio de su partido Acción Vecinal y el oficialista Frente para la Victoria. Ahora Posse está en contacto permanente con Cobos y tiene también vía libre de parte de Margarita Stolbizer, la jefa de la Coalición Cívica en la provincia de Buenos Aires, quien ayer visitó la villa La Cava, en territorio de Posse, junto a Elisa Carrió y Alfonso Prat Gay.
Sin embargo, el intendente de San Isidro deberá limar aún algunas asperezas dentro del colectivo panradical que integran Cobos, Stolbizer, Elisa Carrió y el jujeño Gerardo Morales, jefe del Comité Nacional UCR. Tras la reunión que mantuvo con los bonaerenses Leopoldo Moreau y Federico Storani para explorar el armado de una lista única en la provincia de Buenos Aires junto a la Coalición Cívica y el cobismo, estalló la ira de otros intendentes leales a Cobos. Mario Meoni (Junín) y Héctor «Chachi» Gutiérrez (Pergamino) impugnan a Posse por su tardía retirada del oficialismo y por llegar al frente opositor de la mano de Moreau y Storani. Y no quieren saber nada con el plan de abrirle al vecinalista la lista de candidatos para colocar a Roberto Costa en el top five de la boleta en provincia de Buenos Aires.
Aval
Pero el desembarco de Posse en el frente anti-K no PJ ya cuenta con el aval del marplatense Gustavo Katz, jefe de los diputados de Cobos en el Congreso. La voluntad de Katz de sellar un acuerdo de unidad con el alfonsinismo de Moreau y Storani, vetado por Stolbizer a raíz de presuntos vínculos con el duhaldismo, ya había disparado una interna bonaerense del cobismo entre Katz, Meoni y Gutiérrez. Morales, quien ahora cuenta con el apoyo de Daniel Salvador, jefe del Comité bonaerense, quiere que la discusión se resuelva en internas e impulsa la candidatura a diputado de Ricardo Alfonsín.
La ruptura de Posse con la Casa Rosada ya había comenzado a insinuarse a fines de 2008. El jefe comunal de San Isidro se despegó de Cobos en julio del año pasado cuando desempató contra las retenciones móviles en el Senado y el kirchnerismo inició una depuración de funcionarios cobistas en el Gobierno. Pero, el asesinato del ingeniero Ricardo Barranechea reconcilió al vice con Posse y cortó nexos con la Casa Rosada. En las elecciones presidenciales de 2007, la lista kirchnerista que llevaba a Cristina de Kirchner como candidata presidencial, a Daniel Scioli para la gobernación y a Sebastián Galmarini (hijo del dirigente menemista Fernando «Pato» Galmarini), como candidato a intendente, no alcanzó en San Isidro el piso electoral para ingresar siquiera un concejal.
Ayer, Carrió se dedicó a hacer campaña en la villa La Cava, de San Isidro, territorio de Posse. Cerca de Stolbizer, jefa de Generación para un Encuentro Nacional (GEN) explicaron que la ex diputada no se oponía a que allegados a Posse integren la boleta electoral y aseguraron que en definitiva era un asunto que debían resolver los radicales.
«Los vecinos de La Cava nos denunciaron la estafa a la que fueron sometidos, porque los visitó la Presidente en campaña, pero no han logrado resolver sus graves problemas de infraestructura básica tal como les había prometido Cristina Kirchner», afirmó Stolbizer.
También hubo quejas por la suba de tarifas: «Es inadmisible este aumento generalizado que le está llegando a la casa a cada argentino porque además del aumento, mantuvieron las multas y éstas van directo a la caja del poder, por eso decimos que la mayor parte del tarifazo va a parar a la caja de Kirchner y De vido», aseveró Carrió y contó que «estamos en este barrio porque queremos continuar escuchando a la gente como lo venimos haciendo desde hace mucho tiempo».

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