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Casa Blanca ocultó freno al aborto
La Casa Blanca buscó que la medida tenga poca repercusión pública, en especial porque gran parte de la base del partido oficialista es favorable a la interrupción voluntaria del embarazo. De hecho se impidió la entrada de los periodistas a la ceremonia, en un marcado contraste con la pompa con la que se había promulgado aquella medida.
Obama cedió a la presión de un grupo clave de legisladores de su propio partido, que exigían la orden ejecutiva a cambio del apoyo a la reforma sanitaria. «Éste es un final feliz» para esa negociación, reconoció ayer uno de esos legisladores, la diputada Marcy Kaptur, de Ohio.
Objetivo
En paralelo, los republicanos, que suman 41 votos en el Senado, buscaban anoche obstruir la aprobación de un grupo de modificaciones que amplía y completa la reforma sanitaria. Este paquete de cambios ante la Cámara alta fue necesario para lograr que los demócratas aprobaran la versión de la reforma de salud de la Cámara alta.
Según los demócratas, los republicanos boicotearon ayer varias audiencias, valiéndose de un reglamento raramente utilizado que permite a la minoría bloquear audiencias vespertinas si no hay «consenso unánime».
En ese marco de «guerra declarada», catorce fiscales generales, todos republicanos, entablaron el martes demandas en tribunales federales para revocar la ley, argumentando que ésta viola la Constitución y la autoridad de los gobiernos estaduales. Trece de ellos presentaron la demanda en Florida, mientras que el de Virginia lo hizo en Richmond, capital de ese estado.
Agencias ANSA, EFE y Reuters
