23 de noviembre 2012 - 00:00

Casación define puja por subrogante

Luis María Cabral
Luis María Cabral
La Cámara de Casación Penal resolvió que el 4 de diciembre se defina si el juez Luis María Cabral seguirá integrando esa instancia como subrogante. Será el último capítulo de una discusión que ya se ha transformado en un clásico en el primer piso de los tribunales de Retiro. El plenario, convocado por el titular de la Cámara, Pedro David, deberá analizar si el nombramiento de Cabral se realizó en forma reglamentaria. Cuestionamientos técnicos y no pocos pases de factura saldrán a la luz cuando se defina la suerte de quien por estos días transita el tramo final de la carrera por el gremio de jueces.

El pedido de revisión de la situación de Cabral fue redactado por el fiscal general para causas de Derechos Humanos, Jorge Auat, quien entiende que la designación del camarista se había hecho en forma «irregular». En el escrito presentado sostuvo que «dicha irregularidad consiste en no haberse llevado a cabo el sorteo correspondiente». Cabral había sido designado cuando la Casación se encontraba en estado de «emergencia jurisdiccional» por la cantidad de vacantes existentes en ese entonces.

El camarista suele sostener que su nombramiento se hizo de acuerdo con el reglamento. Las objeciones a este argumento provienen de la idea de que actualmente la Cámara no se encuentra afectada por las tres vacantes existentes. Esta idea fue en la que se sustentó el pedido de Auat.

Hay cuestiones reglamentarias que tendrán un rol decisivo. La ley de subrogancias establece que los lugares vacantes se completan primero con jueces de la misma instancia, si no fuera posible con magistrados de tribunales orales o, finalmente, de la cámaras, como es el caso de Cabral. Una cuestión que el camarista Alejandro Slokar, nombrado en 2011, ha mencionado en distintas ocasiones.

Objeciones

Un dato: la designación de Cabral también ha recibido objeciones por la modalidad en la cual él fue propuesto para ingresar a la Cámara. Se trata de dos escritos presentados por Raúl Madueño y el excamarista Jorge Fégoli, quienes lo propusieron para completar su propia sala.

Existe, si se quiere, una suerte de boca de urna sobre cómo podría ser la votación del 4 de diciembre. En 2011, los camaristas votaron para resolver si debía modificarse el régimen de subrogancias; cuatro votaron a favor (Gustavo Borinsky, Ángela Ledesma, Gustavo Hornos y Slokar) y cuatro en contra (Eduardo Righi, Liliana Catucci, Madueño y Fégoli).

El momento en el cual se define la permanencia de Cabral tiene como trasfondo la apertura del concurso para completar las vacantes en la Casación
. Si bien en el Consejo de la Magistratura aseguran que la demora para este concurso se debe a que, por lo elevado del cargo, es difícil encontrar evaluadores, en Comodoro Py manejan hipótesis de tinte político: el concurso no está abierto, ya que se esperan nuevas vacantes, además de las tres existentes. En ese sentido, se hacen referencias a la edad de algunos jueces y a las complicaciones judiciales de otros.

Mientras tanto, Cabral transita la última semana antes de la votación en la que intentará ser reelecto como titular de la Asociación de Magistrados. Allí juega de favorito, especialmente luego de que se conociera la cantidad de avales con la que cuenta su lista Bordó. Paradojas: con la institucionalidad como precepto de campaña, podría perder un despacho clave luego de ser reelecto por una supuesta irregularidad.

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