Casi neutra, un triunfo

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Sin vestigios de poder provocar un rebote formal y notorio, sea bienvenida la posibilidad de alcanzar una meseta y cortar el ritmo de la pendiente en nuestro mercado. A eso se aproximó mucho el final del Merval, que solamente debió acusar un 0,27% de desmejora y quedando en nuevo mínimo de «2.270» puntos. Que resultó un promedio entre máximo de «2.290» que se tocó y el piso de la rueda, con «2.253» unidades. En días previos, la clausura del índice se hallaba casi junto al mínimo.

Con lo cual podría resultar otra leve señal favorable. En el exterior se dividieron las aguas entre un Dow Jones que volvió a utilizar una carta propia -ratio inmobiliario- para sumar casi un 0,9%. Y los europeos quedándose con sondeos sobre «confianza» de la sociedad que, como era inevitable, les dio porcentuales en baja. Pegando esto sobre los mercados de riesgo y haciendo de la eurozona la región perjudicada. El Bovespa se copió del Dow, agregando un 0,72% de mejora, para dejar al Merval con el signo en contra para cerrar el listado. Aquí, diferencias de «18» a «46» -por las bajas- y un panel de líderes con casos que asustaron, por la dureza de la caída, aunque de allí haya surgido un muy suavizado indicador ponderado de apenas un 0,27% (más extraño porque la rectora, Grupo Galicia, decreció casi el 2%). El marco de negocios se pudo ampliar un poco más, hasta los $ 41 millones en acciones, siendo igualmente muy contrariado. Para nosotros, hoy se remata abril y hasta el miércoles próximo: habrá que curar heridas. La Bolsa, lavada.

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