Es la última opción que le queda al líder separatista. No obstante, parece improbable que la Justicia acceda. Si regresa a España, será detenido por los cargos de sedición y rebelión que pesan en su contra.
INSISTENCIA. Aunque era esperable que Madrid bloqueara la designación de Carles Puigdemont, el separatismo catalán apostó por él.
Madrid y Barcelona - El líder independentista Carles Puigdemont solicitará a un juez del Tribunal Supremo permiso para participar en persona en el pleno de investidura del Parlamento de Cataluña, mañana, en el que es candidato a la reelección, luego de que el Tribunal Constitucional (TC) prohibió su asunción a distancia.
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El candidato, que se encuentra huido en Bélgica y no puede regresar a España sin ser detenido por delitos de sedición y rebelión entre otros, pedirá autorización para poder estar presente "con garantías" en la sesión convocada para mañana a las 15 local en el Parlamento catalán.
Para poder someterse a la votación de investidura, el TC le exigió asistir a la sesión en persona y, para ello, contar con la autorización del juez español que lo investiga por delitos relacionados con su proceso independentista, origen de la crisis institucional más grave de las últimas décadas en España.
El diputado separatista catalán Josep Rull confirmó ayer que esa autorización se solicitará al juez "en las próximas horas" a pesar de que su partido, Junts per Catalunya, considera la decisión del alto tribunal un "fraude de ley".
El parlamentario no aclaró si Puigdemont asistirá a la sesión de investidura en caso de no contar con dicho permiso, un escenario probable después de que el magistrado que investiga el proceso separatista catalán rechazara dar permiso a varios diputados que están en prisión para asistir a los plenos del "Parlament" regional.
Tras las elecciones celebradas en diciembre en la región, en las que los partidos separatistas obtuvieron mayoría absoluta, se formalizó la candidatura de Puigdemont a la investidura. El Gobierno español de Mariano Rajoy la impugnó el pasado viernes ante el TC.
Las dificultades para investir al líder independentista abrieron ya hace semanas una brecha entre los partidos soberanistas en la medida en que un nuevo candidato sin problemas con la Justicia podría facilitar la formación de Gobierno.
Desde el partido Esquerra Republicana (ERC), que gobernó en la pasada legislatura de forma conjunta con el partido de Puigdemont, hablaron de "sacrificar" políticamente al candidato si es necesario.
La decisión del Constitucional abrió un escenario incierto de cara a mañana y suscitó reacciones en otras fuerzas políticas.
Desde el Partido Socialista (PSOE), pidieron que Puigdemont regrese al país para "dar cuenta" ante el juez. "Quien no asista al pleno de investidura para huir de su responsabilidad penal ante la Justicia no puede ser presidente, es de sentido común", expresó, por otra parte, el líder del partido antiindependentista Ciudadanos, Albert Rivera.
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