"Necesitamos iniciar el proceso para constituir un Estado independiente en Cataluña, para que las decisiones del Parlamento de Cataluña sean soberanas", aseguró, pocas horas antes del voto en el que el legislativo regional, controlado por fuerzas independentistas, lo elija nuevo presidente en sustitución de Artur Mas.
En un inesperado giro de los acontecimientos, Mas cedió el sábado a las presiones de sus detractores y renunció a ser reelegido. Así, permitió la formación de un Gobierno apoyado por conservadores, progresistas y anticapitalistas, cuya misión será proclamar en 18 meses la independencia de Cataluña.
Después del discurso, el Parlamento catalán eligió Presidente a Puigdemont, un periodista de 53 años y miembro del partido de Mas, Convergencia Democrática de Catalunya (CDC). Fue refrendado por el voto de 70 diputados, contra 63 en contra y dos abstenciones, apenas dos horas antes de que se cumpliera el plazo límite para convocar nuevas elecciones.
Los independentistas, divididos tras las elecciones re gionales del 27 de septiembre, tenían tiempo hasta la medianoche de ayer para escoger un nuevo presidente regional antes de verse forzados a convocar unos nuevos comicios que ponían en peligro su mayoría absoluta. En Madrid "en las últimas semanas decían con entusiasmo que Cataluña se estaba hundiendo. Ahora volvieron a saltar todas las alarmas", se regocijó Mas.
Poco conocido fuera de la región, con una corta carrera política, Puigdemont es desde 2011 alcalde de Girona, ciudad de 97.000 habitantes ubicada 100 kilómetros al norte de Barcelona.
"Les prometo que me dejaré la piel", aseguró en el Parlamento, a cuyas puertas se concentraron decenas de militantes con banderas independentistas. "Nos queda el último tramo para culminar el proceso iniciado hace unos años. Lo coordinaremos con éxito", auguró.
Mientras los independentistas concentran sus fuerzas, España se encuentra sin Gobierno y con un tablero político muy fragmentado tras las elecciones del 20 de diciembre, ganadas por el presidente conservador Mariano Rajoy pero lejos de la mayoría absoluta (ver nota aparte).
Con la región más rica del país y segunda más poblada de España en rebeldía, la administración insistió en la necesidad de que "el próximo Gobierno de España cuente con una amplia base parlamentaria que garantice la estabilidad y la capacidad" para "hacer frente al desafío independentista" (ver nota aparte).
Rajoy afirmó ayer que su Gobierno "no dejará pasar ni una sola actuación en contra de la ley. No me faltará firmeza y determinación para seguir defendiendo la unidad de España y la soberanía nacional".
En ese sentido, insistió ayer en pactar un gobierno de su Partido Popular con los socialistas del PSOE, segunda fuerza en España, y Ciudadanos (centroderecha), nacido en Cataluña para combatir el nacionalismo. Hasta ahora el PSOE lo rechazaba y buscaba conformar una administración de izquierda junto a Podemos y otras formaciones menores.
Una vez pospuestas sus divisiones ideológicas, los independentistas quieren arrancar el plan que prometieron aplicar tras las elecciones de septiembre, en las que consiguieron un 47,8% de los votos de los catalanes y una amplia mayoría de las bancas en disputa.
Este plan quedó plasmado en una resolución parlamentaria aprobada el 9 de noviembre, que lanzó la secesión y declaró a Cataluña insumisa a las instituciones españolas, especialmente al Tribunal Constitucional que pocas semanas después declaró ilegal ese texto.
La estrategia secesionista estuvo a punto de fracasar por las discrepancias entre la coalición Juntos por el Sí (62 diputados), de los conservadores de Convergencia y grupos progresistas, y la izquierda radical Candidatura de Unidad Popular (10 diputados) que rechazaba como presidente a Artur Mas, finalmente sustituido por Puigdemont.
El pacto logrado ayer garantiza la estabilidad del próximo Gobierno de Puigdemont, dado que obliga a la CUP a no dejar en minoría frente a los 63 diputados no independentistas. Entre sus primeras leyes del ejecutivo estarán la elaboración de una administración tributaria y una seguridad social propias.
| Agencias AFP, ANSA, |
DPA y Reuters


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