8 de febrero 2013 - 00:00

Cedió la ola vendedora

Cedió la ola vendedora
Ceder no implica que haya desaparecido; lo mejor que pudo suceder es no haber tensado las ansias y producir un «rebote» a la descubierta, porque no era ilógico que la legión de los «osos» estuvieran dando lugar a un repunte para retornar con todo a realizar más podas. Pero por el curso de ayer se pudo trabajar en el mercado con mayor calma y, a partir de esa declinación de corriente de oferta, que atacó a la plaza en tres días consecutivos.

En el exterior, las señales no eran propicias para poder plegarse a ellas, porque el Dow Jones declinó el 0,3% -ahora por desempleos- y en Europa solamente surgió el «descontado» mensaje del Banco Europeo (acerca de mantener las tasas conocidas). Y el Bovespa, en su mala habitualidad de 2013, sumando un 1 por ciento de baja a la cuenta negativo de estos dos meses.

El Merval quedaba así a solas con sus circunstancias y el dato clave resultó la contracción de volumen operado. Derrapando hasta casi la mitad de la fecha previa, no se pasó de los $ 45 millones. Y, en gran medida, esto resultó la adecuación de una fuerza -la oferta- a menguadas energías de la otra, la demanda.

Diferencias de 34 alzas, por otras 20 en baja, mostraron una sobria mejora de los papeles con aumento. El índice hizo mínimo en 3.302, repuntando a 3.334 y clausurando más atenuado, en solamente 3.302; esto fue apenas un 0,4 por ciento de mejoría respecto de la rueda del miércoles. El mayor logro fue así dejar de rodar abiertamente, surgiendo una meseta oportuna. El volumen y su depresión de cifras fue con el acento en varias líderes que consumían grandes partidas que ayer se sosegaron de modo llamativo. No mucho más que eso, para aguardar la salida hacia el fin de semana largo. Propicio para los cálculos (y la reflexión). La Bolsa, aplanada.

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