20 de marzo 2014 - 00:00

Cena ecuménica en Diputados del “dream team” interreligioso

Una delegación de la Comitiva del Instituto del Diálogo Interreligioso (IDI) que en febrero viajó a Medio Oriente a entrevistarse con líderes políticos y religiosos fue recibida y homenajeada el martes a la noche por el Bloque de Diputados Nacionales del Frente para la Victoria (FpV).

Julián Domínguez, presidente de la Cámara de Diputados; Juliana Di Tulio, presidenta del bloque oficialista; el actual presidente de la Comisión de Seguridad Interior e integrante de la misión a Tierra Santa, Carlos Kunkel; Diana Conti, presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales; Graciela Giannettasio y José María Díaz Bancalari, entre otros, cenaron con el profesor Omar Abboud y el rabino Daniel Goldman, fundadores del IDI, junto con el consejero de la Magistratura porteña, Jorge Enríquez; Jorge Telerman, presidente del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, y el empresario Guillermo Cinosi, por parte de la Misión por la Paz del IDI. Todos compartieron elogios y reflexiones sobre el viaje en el Salón Dorado de la Cámara de Diputados de la Nación.

La invitación se canalizó a través de Kunkel, quien hasta días antes de iniciarse el viaje a Medio Oriente no estaba entre los probables viajeros, pero que luego de la visita del IDI a Cristina de Kirchner, fue confirmado como representante de esa fuerza política, como "aporte" al diálogo y el entendimiento.

Domínguez, católico practicante de buena relación con la curia, tomó la propuesta de Kunkel y ofreció una recepción pródiga a los representantes de la comitiva, incentivándolos en la tarea y elogiando el alcance del cometido, al haber logrado llevar un mensaje de paz en sus entrevistas con el premier palestino, Rami Hamdallah; el presidente israelí, Simón Peres, y el papa Francisco, entre otros líderes religiosos y políticos.

En el Salón Dorado, los diálogos se fueron dando en tanto se agasajaba a los visitantes con una cena compuesta por ensalada caprese de primer plato, un pollo relleno con verduras grilladas de principal, y helados y frutas frescas de postre.

Las anécdotas obligadas estuvieron a la orden con Kunkel, el impensado dialoguista, y la amistosa relación con un anti-K como Enríquez.

Varios de los presentes vieron a uno de los "duros" del kirchnerismo y al radical PRO juntos, emocionados hasta las lágrimas -como el resto de los viajeros- tanto en la visita a Belén como en las actividades en el Monte de los Olivos. Enríquez, por ejemplo, volvió con una mirada distinta sobre el legislador ultrakirchnerista. Casi una conversión.

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