25 de octubre 2010 - 00:00

Censistas

Siguen llegando al Gobierno inquietudes de los organizadores del censo sobre cierta reticencia que perciben. Es que temen algunos que la información que provean los consultados pueda terminar en manos de la AFIP. Los censistas insisten en que la información será mantenida en secreto, pero eso no lo creen algunos que, por ejemplo, no concurrirán a establecimientos que ofrecen discreción -como los hoteles por horas-, porque hay que confesar en dónde se pasó la noche anterior.